Rutina inicial a partir de 5:30 am, en la casa del noviciado, incluyendo los laudes en la capilla con forma de churuata, de frío redondel que sirve de asiento. Hoy el altar luce adornado con un cuadro de San Pío, cuya memoria celebramos. Al final de los laudes, que incluyeron un salmo obra de Francisco el Poverello, en el cual el profeta-poeta italouniversal, medieval y contemporáneo, llama a Dios hermosura, dulzura y refrigerio, el Hno. Carlos Bazarra nos leyó una semblanza del fraile estigmatizado, donde destacan los carismas extraordinarios y su empeño en brindar alivio corporal y espiritual a los sufrientes, desde S. Giovanni Rotondo. Un místico del siglo XX, tiempo marcado por el descreimiento, las ideologías totalitarias (nazismo-comunismo) y las guerras mundiales.
Leo prensa-e en casa y reviso mis vacíos buzones-e. Puedo escribir, sin problemas, en este blog. El Obispo me preguntaba hoy: '¿crees que alguna vez leeré tu blog?'...
Escucho el susurro del PC, el canto de un gallo, el balido de alguna oveja y un altavoz que pregona la compra de aluminio.
Hay entre los docentes municipales un conflicto. En realidad el conflicto es 'viejo': el coordinador de UPEL Santa Elena, Luis Beltrán, fue denunciado por cinco estudiantes, ya graduadas. Al parecer no hubo investigación por parte de las autoridades competentes. Cómo la tensión entre Luis Beltrán y una de las exalumnas, Yenni, seguía en ascenso, ésta acudió a fiscalía. Hubo un pronunciamiento de medidas cautelares, para evitar males mayores. En la misma audiencia, al parecer, el nombrado profesor ofendió a Yenni e incluso a un funcionario. Por esta razón fue esposado y llevado a instalaciones de la policía; luego fue trasladado a la Guardia Nacional. Finalmente fue liberado. Algún docente pemón, junto con líderes de cierta altura, están promoviendo una campaña contra Yenni. Según información de este escribano, algunos docentes están firmando un documento contra dicha profesora, sin haber leído el texto que ella, con otras cuatro estudiantes de UPEL, ahora exalumnas, publicaran y enviaran, en su momento, a las autoridades de la Universidad y otras autoridades educativas.
La ocasión, más allá de los dimes y diretes, de las tensiones y posibles ofensas, es buena para revisar el funcionamiento de la UPEL, los frutos en las aulas, especialmente desde la óptica intercultural, y el nivel de criticidad y pensamiento objetivo de los docentes y los líderes todos. Parece haber mucho de ingenuidad y, peor, de visceralidad. Este escribiente llama, con propuesta del gigante Pablo de Tarso, a realizar la verdad en el amor. Ser honestos y delicados en el trato al otro, sea quien sea, para no seguir en un conflicto que posiblemente hace daño a todos los docentes, e incluso a los alumnos, particularmente a los niños y jóvenes.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
obstáculo electrónico
He estado varios días sin escribir en este blog. Tenemos un problema técnico en el infocentro de Kavanayén: no podemos entrar en blogger y en gmail. Ahora escribo desde la capital municipal, Santa Elena de Uairén.
En los once días transcurridos desde el texto anterior hay algunas cosas reseñables. El día doce de setiembre fui con Claudia y sus dos hijos al Hato Chinadai; saludé a Eleuterio, el vaquero, y su familia; di una ojeada al ganado; Eleuterio expresa que es necesario comprar dos toros, para renovación del rebaño. Luego, guiado por el pequeño Henry, hijo de Eleuterio, fuimos a Kokodeutá, 'pozo de la abuela'; leí páginas de Pareyson sobre la neumatología (antropología filosófica y teológica) de Dostoievski, mientras la amiga, sus dos hijos y el guía disfrutaban de las aguas del río Parupa. Regresamos a casa a tiempo para almorzar. El domingo trece, después de misa, realizamos la primera asamblea escolar: Rosaura, la directora de la escuela técnica agropecuaria, y su hermano Gregorio, director de la primaria (bolivariana), nos dieron abundante información. Se convocó la siguiente asamblea para el próximo domingo, para elegir sendas juntas directivas. El lunes trece, en toyota misional, con Pedro Peña como conductor, envié a Claudia y sus retoños a Santa Elena, pidiendo a Pedro que les muestre salto Kamá y Quebrada de Jaspe. El miércoles diecisiete celebramos la misa con los niños y jóvenes de las escuelas, acompañados por sus docentes. Por esto yo digo que no me preocupa el sesgo laicista de la Ley Orgánica de Educación, porque es la comunidad la que pone la impronta a la tarea escolar, no Navarro o algún otro funcionario de ilustración trasnochada (ellos no conocen el Concilio Vaticano II). En la homilía gloso las conclusiones de la Asamblea mundial sobre educación superior, reseñadas por Rigoberto Lanz en su columna de El Nacional. Son conclusiones para la universidad, pero aplicables a los diversos niveles de educación: centralidad de la persona del educando, globalización y técnicas de informática, inclusión e interculturalidad, productividad (especialmente agrícola en el caso de la Escuela técnica local). Este día y los dos siguientes son de actividades culturales y deportivas. El sábado fui al Hato llevando al vaquero y su familia, que habían salido para inscribir sus chiquillos en la escuela. Además, Eleuterio fue el viernes a Santa Elena para hacer compras para esos escolares. Me acompañaba Humberto Chaní, técnico medio egresado de la ETA local, funcionario del Campamento científico CVG-Parupa, y ahora tesorero de la comunidad de Kavanayén. Humberto vino a buscar estiércol para su huerto doméstico. Al regreso me cuenta su participación en la reunión habida en Caracas, con diversos científicos, sobre el Proyecto riesgo. El domingo, misa solemne y segunda asamblea escolar. Jean Carlos Velásquez, segundo capitán de esta comunidad, va compartiendo información y haciendo comentarios. Su hermano Plácido, médico formado en Cuba, es aplaudido al pasar a la parte delantera de la asamblea. Un merecido reconocimiento al esfuerzo realizado para llegar a ser galeno, ahora al servicio de esta comunidad que se enorgullece de este hijo. Jean Carlos insiste mucho en la necesidad de desarrollar proyectos productivos agropecuarios para crear empleo local, asegurar la alimentación y generar ingresos que den mayor autonomía a Kavanayén. Me retiré de la asamblea cuando comenzaron las elecciones. Almorcé, junto con el Hno. Raúl, compartiendo mesa con las Franciscanas hijas de Isabel Lagrange, caraqueña: Zaida la superiora, también capitalina; las pemonas María del Carmen y Aurorita; María, maracucha, y Narda, merideña; la última es juniora. El lunes en la tarde salí de Kavanayén. Me detuve en S. Rafael de Kamoirán para dialogar con Georgina y Francisco Gómez. Dormí en Rápidos, por hospitalidad de la familia dueña. La administradora me brindó dos cervezas en la frugal cena.
Al amanecer de hoy seguí ruta hacia la capital municipal. Paré en S. Francisco de Yuruaní (Kumarakapai) para conversar con el capitán, Juvencio Gómez, exdiputado regional y amigo. Todos esos diálogos están cargados de detalles que me ayudan a ubicarme en el peregrinar con el pueblo pemón. Son detalles que debo digerir en el silencio. Ya en Santa Elena, reencuentro fraterno con el Obispo y con los capuchinos. Antes de almuerzo fui a visitar a Marisabel, directora del Fe y Alegría local; la llevé a Maurak para buscar a su hijo Seneik, a quien ha inscrito en esta escuela para asegurar su identidad pemón. Richard, vicemaestro de novicios, me hospeda. Le doy fotos que Humberto Basabe, bombero arekuna, autorizó para usar en la revista Venezuela Misionera, ahora física y electrónica.
Llevo tres días devorando páginas de un texto de J. J. Armas, escritor español, sobre Mario Vargas Llosa. Traje al Obispo un libro que recoge artículos de varios intelectuales indígenas de América Latina. Él me recomienda leer una novela de Saramago y un texto de espiritualidad de W. Jaeger.
En los once días transcurridos desde el texto anterior hay algunas cosas reseñables. El día doce de setiembre fui con Claudia y sus dos hijos al Hato Chinadai; saludé a Eleuterio, el vaquero, y su familia; di una ojeada al ganado; Eleuterio expresa que es necesario comprar dos toros, para renovación del rebaño. Luego, guiado por el pequeño Henry, hijo de Eleuterio, fuimos a Kokodeutá, 'pozo de la abuela'; leí páginas de Pareyson sobre la neumatología (antropología filosófica y teológica) de Dostoievski, mientras la amiga, sus dos hijos y el guía disfrutaban de las aguas del río Parupa. Regresamos a casa a tiempo para almorzar. El domingo trece, después de misa, realizamos la primera asamblea escolar: Rosaura, la directora de la escuela técnica agropecuaria, y su hermano Gregorio, director de la primaria (bolivariana), nos dieron abundante información. Se convocó la siguiente asamblea para el próximo domingo, para elegir sendas juntas directivas. El lunes trece, en toyota misional, con Pedro Peña como conductor, envié a Claudia y sus retoños a Santa Elena, pidiendo a Pedro que les muestre salto Kamá y Quebrada de Jaspe. El miércoles diecisiete celebramos la misa con los niños y jóvenes de las escuelas, acompañados por sus docentes. Por esto yo digo que no me preocupa el sesgo laicista de la Ley Orgánica de Educación, porque es la comunidad la que pone la impronta a la tarea escolar, no Navarro o algún otro funcionario de ilustración trasnochada (ellos no conocen el Concilio Vaticano II). En la homilía gloso las conclusiones de la Asamblea mundial sobre educación superior, reseñadas por Rigoberto Lanz en su columna de El Nacional. Son conclusiones para la universidad, pero aplicables a los diversos niveles de educación: centralidad de la persona del educando, globalización y técnicas de informática, inclusión e interculturalidad, productividad (especialmente agrícola en el caso de la Escuela técnica local). Este día y los dos siguientes son de actividades culturales y deportivas. El sábado fui al Hato llevando al vaquero y su familia, que habían salido para inscribir sus chiquillos en la escuela. Además, Eleuterio fue el viernes a Santa Elena para hacer compras para esos escolares. Me acompañaba Humberto Chaní, técnico medio egresado de la ETA local, funcionario del Campamento científico CVG-Parupa, y ahora tesorero de la comunidad de Kavanayén. Humberto vino a buscar estiércol para su huerto doméstico. Al regreso me cuenta su participación en la reunión habida en Caracas, con diversos científicos, sobre el Proyecto riesgo. El domingo, misa solemne y segunda asamblea escolar. Jean Carlos Velásquez, segundo capitán de esta comunidad, va compartiendo información y haciendo comentarios. Su hermano Plácido, médico formado en Cuba, es aplaudido al pasar a la parte delantera de la asamblea. Un merecido reconocimiento al esfuerzo realizado para llegar a ser galeno, ahora al servicio de esta comunidad que se enorgullece de este hijo. Jean Carlos insiste mucho en la necesidad de desarrollar proyectos productivos agropecuarios para crear empleo local, asegurar la alimentación y generar ingresos que den mayor autonomía a Kavanayén. Me retiré de la asamblea cuando comenzaron las elecciones. Almorcé, junto con el Hno. Raúl, compartiendo mesa con las Franciscanas hijas de Isabel Lagrange, caraqueña: Zaida la superiora, también capitalina; las pemonas María del Carmen y Aurorita; María, maracucha, y Narda, merideña; la última es juniora. El lunes en la tarde salí de Kavanayén. Me detuve en S. Rafael de Kamoirán para dialogar con Georgina y Francisco Gómez. Dormí en Rápidos, por hospitalidad de la familia dueña. La administradora me brindó dos cervezas en la frugal cena.
Al amanecer de hoy seguí ruta hacia la capital municipal. Paré en S. Francisco de Yuruaní (Kumarakapai) para conversar con el capitán, Juvencio Gómez, exdiputado regional y amigo. Todos esos diálogos están cargados de detalles que me ayudan a ubicarme en el peregrinar con el pueblo pemón. Son detalles que debo digerir en el silencio. Ya en Santa Elena, reencuentro fraterno con el Obispo y con los capuchinos. Antes de almuerzo fui a visitar a Marisabel, directora del Fe y Alegría local; la llevé a Maurak para buscar a su hijo Seneik, a quien ha inscrito en esta escuela para asegurar su identidad pemón. Richard, vicemaestro de novicios, me hospeda. Le doy fotos que Humberto Basabe, bombero arekuna, autorizó para usar en la revista Venezuela Misionera, ahora física y electrónica.
Llevo tres días devorando páginas de un texto de J. J. Armas, escritor español, sobre Mario Vargas Llosa. Traje al Obispo un libro que recoge artículos de varios intelectuales indígenas de América Latina. Él me recomienda leer una novela de Saramago y un texto de espiritualidad de W. Jaeger.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Ayer y hoy
Rutina matutina en el hogar del Kavanarú: levantada, aseo, cafecito mañanero, laudes, campanas, misa, desayuno... Fui con Fr. Raúl, capuchino andaluz, Claudia y sus dos hijos, al salto Chinak, del río Aponwao. Ocasión para saludar a los vecinos de Ivarká y Rivo-rivó, incluyendo al jefe Olinto. Luis es el nombre del motorista que nos lleva hasta el majestuoso salto. Visito a Santiaga Calcaño, quien allí reside. Descendemos, atravesando un pequeño bosque, para contemplar el Chinak desde la parte baja. Media hora estuve, en silencio, gustando de esos millones de goticas que van cayendo incesantemente. En el budismo zen esta es una imagen de la realidad toda, que fluye y permanece, misteriosamente; el viejo cosmos tiene quince mil millones de años y sigue renovándose; alabado sea el Abismo sin origen que da origen a todas las creaturas, con sus incontables instantes. Natación, almuerzo frugal... Regresamos al puerto, gustando del paseo en canoa motorizada.
En el puerto nos refrescamos con algo de bebida. Fui a Ivarká a buscar unos rollos de manto asfáltico, que usarán para calafatear las embarcaciones. Nos detuvimos en Iromadén a saludar a Valeriano, su esposa Ana María, su hija Betty y los retoños de la última. Valeriano me cuenta que estuvo muy bien el encuentro de los ancianos arekunas, con participación de jóvenes y de las facilitadoras del equipo 'Proyecto riesgo'. El trabajo continúa. Reflexionamos sobre la resistencia de los líderes indígenas a confrontar al gobierno, por incumplimiento del mandato constitucional de la demarcación de los territorios de los pueblos originarios.
Me retiré después de cena, temprano; me despedí antes de Fr. José Manuel, quien se marcha en la madrugada a Upata, con Ismael, profesor y mecánico.
En la mañana de hoy, rutina matutina. La misa tuvo más feligreses de lo ordinario, por ser día de N. S. de Coromoto. Homilía centrada en el texto evangélico y la celebración mariana. Pongamos la patria entera, también a quienes se oponen a la Educación religiosa escolar, en manos de la Madre que prefiere a los indígenas. Pidamos luz y fortaleza para los líderes de las comunidades pemones, para sus bregas por los derechos de los pueblos indígenas, especialmente el derecho al territorio. Roguemos por los hermanos novicios que hoy hacen su profesión como frailes capuchinos. De misa a mesa: desayuno.
El Hno. Raúl llevó de paseo a los hijos de Claudia; ella se fue de caminata y meditación, por su parte. Yo aproveché para saludar a otros vecinos. El médico, Plácido, nativo de esta comunidad, se fue temprano a la capital municipal. Converso con el jefe Filiberto; acordamos que ayudaré a su secretario, Francisco Pérez, como antes lo he realizado con él mismo, en redacción de cartas y otros textos para la gestión de la junta directiva. En infocentro, dialogo un poco con Henry, uno de los facillitadores; leo prensa-e y mensajes postales; sólo en la tarde pude ingresar a este blog, para actualizarlo. En la mañana colaboré en sendas cartas para el Comandante Noroño y un funcionario de Ministerio de Ambiente; los miembros de la junta directiva comunitaria expresan la decisión soberana de usar granza en la reparación que la alcaldía hará a la vía que nos une a la troncal 10, nuestro vínculo con la capital municipal y con el resto del Estado Bolívar. Para comprender lo dicho es bueno recordar que esta región es parque nacional, pero antes es propiedad de los pemones.
Almuerzo, siesta, llevo mi pendriver a la laptop de Lupe para 'vacunarlo'; al fin puedo entrar en el blog y leer El Nacional. Todavía no pude leer el buzón-e en gmail. Lupe hace en su restaurante lo que necesita mi habitación: limpieza a fondo. Hoy retomé la lectura del blog de Yoani. Imprimí dos noticias de su blog para publicarlas en la cartelera de la entrada del centro misional. Yoani: Una líder juvenil de la lucha contra la jurásica burocracia de Cuba.
En el puerto nos refrescamos con algo de bebida. Fui a Ivarká a buscar unos rollos de manto asfáltico, que usarán para calafatear las embarcaciones. Nos detuvimos en Iromadén a saludar a Valeriano, su esposa Ana María, su hija Betty y los retoños de la última. Valeriano me cuenta que estuvo muy bien el encuentro de los ancianos arekunas, con participación de jóvenes y de las facilitadoras del equipo 'Proyecto riesgo'. El trabajo continúa. Reflexionamos sobre la resistencia de los líderes indígenas a confrontar al gobierno, por incumplimiento del mandato constitucional de la demarcación de los territorios de los pueblos originarios.
Me retiré después de cena, temprano; me despedí antes de Fr. José Manuel, quien se marcha en la madrugada a Upata, con Ismael, profesor y mecánico.
En la mañana de hoy, rutina matutina. La misa tuvo más feligreses de lo ordinario, por ser día de N. S. de Coromoto. Homilía centrada en el texto evangélico y la celebración mariana. Pongamos la patria entera, también a quienes se oponen a la Educación religiosa escolar, en manos de la Madre que prefiere a los indígenas. Pidamos luz y fortaleza para los líderes de las comunidades pemones, para sus bregas por los derechos de los pueblos indígenas, especialmente el derecho al territorio. Roguemos por los hermanos novicios que hoy hacen su profesión como frailes capuchinos. De misa a mesa: desayuno.
El Hno. Raúl llevó de paseo a los hijos de Claudia; ella se fue de caminata y meditación, por su parte. Yo aproveché para saludar a otros vecinos. El médico, Plácido, nativo de esta comunidad, se fue temprano a la capital municipal. Converso con el jefe Filiberto; acordamos que ayudaré a su secretario, Francisco Pérez, como antes lo he realizado con él mismo, en redacción de cartas y otros textos para la gestión de la junta directiva. En infocentro, dialogo un poco con Henry, uno de los facillitadores; leo prensa-e y mensajes postales; sólo en la tarde pude ingresar a este blog, para actualizarlo. En la mañana colaboré en sendas cartas para el Comandante Noroño y un funcionario de Ministerio de Ambiente; los miembros de la junta directiva comunitaria expresan la decisión soberana de usar granza en la reparación que la alcaldía hará a la vía que nos une a la troncal 10, nuestro vínculo con la capital municipal y con el resto del Estado Bolívar. Para comprender lo dicho es bueno recordar que esta región es parque nacional, pero antes es propiedad de los pemones.
Almuerzo, siesta, llevo mi pendriver a la laptop de Lupe para 'vacunarlo'; al fin puedo entrar en el blog y leer El Nacional. Todavía no pude leer el buzón-e en gmail. Lupe hace en su restaurante lo que necesita mi habitación: limpieza a fondo. Hoy retomé la lectura del blog de Yoani. Imprimí dos noticias de su blog para publicarlas en la cartelera de la entrada del centro misional. Yoani: Una líder juvenil de la lucha contra la jurásica burocracia de Cuba.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
De vuelta en el hogar del Kavanarú
Ayer no escribí. Al amanecer del martes llegué, con Claudia y sus dos hijos, Rubén y Samuel, a la casa capuchina de Ciudad Bolívar. Tuvimos ocasión de saludar al Hno. Bazarra y los novicios, quienes ya estaban por partir a Caracas, donde un grupo de ellos hará la profesión temporal, consagrándose en el seguimiento del Carpintero Mesías al estilo del Poeta Poverello, el once de setiembre, día de N. S. de Coromoto. El vetusto tronco capuchino tiene retoños en esta tierra caribe.
Después de un desayuno reparador y un baño refrescante, fuimos a caminar por el casco histórico de la odalisca del Gran Río. Legislatura, Gobernación, Antiguo museo etnográfico (desgraciadamente no tuvo continuidad), Casa del Correo del Orinoco, paseo a orillas del Padre de las aguas, La Carioca... allí nos detuvimos y los adultos bebimos algunas frías. Estando en La Carioca llegó una cuadrilla de músicos acompañando, con ritmo guayanés, una imagen de la Virgen del Valle, muy venerada en todo el oriente del país.
Almuerzo y siesta. Leí páginas de un número de la revista Concilium dedicado a la ecoteología. Una llamada a un estilo de vida de austeridad solidaria, para que la vida en el planeta sea viable. Presidí la misa vespertina que estuvo muy concurrida, supongo que por la celebración de la Virgen del Valle. Homilía centrada en Abraham, padre de los creyentes, y en nuestra madre la Virgen María de Nazaret, y del Valle y de Coromoto. Cena. El Hno. Eduardo, hospitalario, nos llevó al terminal de buses. El expreso de la compañía Occidente salió puntual. Los militares causaron las acostumbradas molestias, para mostrar su poder (inútil, por demás, si hablamos de custodiar fronteras).
Llegamos con el sol a Rápidos Kamoirán. Leidy, gentil, nos brindó habitación y desayuno. A las siete, también puntual, arribó el Prof. Ismael. Viajamos con cuidado por el accidentado camino de tierra hasta el hogar del Kavanarú. Saludo a los frailes (José Manuel y Raúl) y a Naty, que luce llorosa por la reciente pérdida de su esposo Nicolás. Inicio el rito de reubicarme, dialogando ampliamente con Fr. José Manuel. Almuerzo, siesta. Al levantarme me dirijo al infocentro. Saludo a la facilitadora, Rosita, quien tiene una nueva niña, y a los usuarios de la red-e. Claudia también se conecta. En alabanza de Cristo, amén.
Después de un desayuno reparador y un baño refrescante, fuimos a caminar por el casco histórico de la odalisca del Gran Río. Legislatura, Gobernación, Antiguo museo etnográfico (desgraciadamente no tuvo continuidad), Casa del Correo del Orinoco, paseo a orillas del Padre de las aguas, La Carioca... allí nos detuvimos y los adultos bebimos algunas frías. Estando en La Carioca llegó una cuadrilla de músicos acompañando, con ritmo guayanés, una imagen de la Virgen del Valle, muy venerada en todo el oriente del país.
Almuerzo y siesta. Leí páginas de un número de la revista Concilium dedicado a la ecoteología. Una llamada a un estilo de vida de austeridad solidaria, para que la vida en el planeta sea viable. Presidí la misa vespertina que estuvo muy concurrida, supongo que por la celebración de la Virgen del Valle. Homilía centrada en Abraham, padre de los creyentes, y en nuestra madre la Virgen María de Nazaret, y del Valle y de Coromoto. Cena. El Hno. Eduardo, hospitalario, nos llevó al terminal de buses. El expreso de la compañía Occidente salió puntual. Los militares causaron las acostumbradas molestias, para mostrar su poder (inútil, por demás, si hablamos de custodiar fronteras).
Llegamos con el sol a Rápidos Kamoirán. Leidy, gentil, nos brindó habitación y desayuno. A las siete, también puntual, arribó el Prof. Ismael. Viajamos con cuidado por el accidentado camino de tierra hasta el hogar del Kavanarú. Saludo a los frailes (José Manuel y Raúl) y a Naty, que luce llorosa por la reciente pérdida de su esposo Nicolás. Inicio el rito de reubicarme, dialogando ampliamente con Fr. José Manuel. Almuerzo, siesta. Al levantarme me dirijo al infocentro. Saludo a la facilitadora, Rosita, quien tiene una nueva niña, y a los usuarios de la red-e. Claudia también se conecta. En alabanza de Cristo, amén.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Tiempo de despedida
En la mañana, acompañado por Freddy, prenovicio capuchino maracucho, y por Claudia, amiga entrañable, laica, intelectual y creyente, fui a comprar el pasaje para empezar la ruta al sur. Mañana, Dios mediante, llegaremos, con el amanecer, a la Odalisca del Gran Río. Ciudad Angostura y Ciudad Bolívar: dato geográfico y dato biográfico e historiográfico. Claudia corrió a una entrevista de trabajo, en oficinas de Fe y Alegría, en el mismo edificio de las oficinas de la Asociación venezolana de educación católica. Yo regresé en metro, con calma, conversando sobre diversas cosas, especialmente de las corrientes sicológicas posfreudianas, con Freddy. Vino a casa otra amiga, Reyna, quien trajo de España unos afiches para los obispos Ramiro, de Machiques, y Jesús Alfonso, de Santa Elena de Uairén. Después de dialogar con ella fui a comprar unos medicamentos. Al regresar al convento vi que me esperaba, en la acera de enfrente de la Iglesia, una pemona, Mary Cruz, quien labora desde hace años en el Ministerio vecino. También con ella estuve charlando. El diálogo y la amistad son enriquecedores, nutritivos...
Almorcé con Reyna y José Luis. Aproveché para preguntarles sobre la coyuntura nacional desde el ángulo educativo; ambos laboran en la AVEC, por eso son interlocutores de mucha categoría. En resumen, la Ley Orgánica de Educación es un 'madrugonazo' hecho por los borregos de la asamblea nacional bajo el cayado del Chapulín colorado (la síntesis es mía, por si acaso). Los tres nos preguntamos qué harán los padres de familia y los estudiantes, especialmente los universitarios, en este inicio de clases, para defender la golpeada democracia, la ultrajada Constitución, las libertades ciudadanas. ¿Por qué gente antes tan crítica con adecos-copeyanos calla ante las arbitrariedades psuvistas?. ¿Dónde estarán estudiando los hijos de todos esos boliburgueses que atacan la educación católica?.
La tarde se hizo tiempo de lectura y meditación. Disfruté de varios artículos de la revista Concilium; es un número dedicado a la ecoteología. Destaco los artículos de L. Boff y de un diácono permante colombiano, que llama a pasar de la ecología a la ecosofía, es decir de un enfoque de epistemología occidental a un diálogo intercultural e interreligioso, donde haya lugar para los pueblos profundos, ab-orígenes, indígenas... cuya sabiduría (sofía) suele estar en lenguaje narrativo y en prácticas cotidianas no textualizadas. Celebré la misa de 6:00 pm. Esta es la misa cotidiana que conlleva homilía. Breve comentario al evangelio hodierno: debemos elegir si queremos ser discípulos de los fariseos (obsesionados por las leyes y los reglamentos, los lugares y los tiempos sagrados...) o de Jesús de Nazaret, el testigo de la misericordia, la compasión, la sensibilidad, la percepción, la solidaridad, la pasión por la vida, la libertad y hasta el desafío a la autoridad.
Almorcé con Reyna y José Luis. Aproveché para preguntarles sobre la coyuntura nacional desde el ángulo educativo; ambos laboran en la AVEC, por eso son interlocutores de mucha categoría. En resumen, la Ley Orgánica de Educación es un 'madrugonazo' hecho por los borregos de la asamblea nacional bajo el cayado del Chapulín colorado (la síntesis es mía, por si acaso). Los tres nos preguntamos qué harán los padres de familia y los estudiantes, especialmente los universitarios, en este inicio de clases, para defender la golpeada democracia, la ultrajada Constitución, las libertades ciudadanas. ¿Por qué gente antes tan crítica con adecos-copeyanos calla ante las arbitrariedades psuvistas?. ¿Dónde estarán estudiando los hijos de todos esos boliburgueses que atacan la educación católica?.
La tarde se hizo tiempo de lectura y meditación. Disfruté de varios artículos de la revista Concilium; es un número dedicado a la ecoteología. Destaco los artículos de L. Boff y de un diácono permante colombiano, que llama a pasar de la ecología a la ecosofía, es decir de un enfoque de epistemología occidental a un diálogo intercultural e interreligioso, donde haya lugar para los pueblos profundos, ab-orígenes, indígenas... cuya sabiduría (sofía) suele estar en lenguaje narrativo y en prácticas cotidianas no textualizadas. Celebré la misa de 6:00 pm. Esta es la misa cotidiana que conlleva homilía. Breve comentario al evangelio hodierno: debemos elegir si queremos ser discípulos de los fariseos (obsesionados por las leyes y los reglamentos, los lugares y los tiempos sagrados...) o de Jesús de Nazaret, el testigo de la misericordia, la compasión, la sensibilidad, la percepción, la solidaridad, la pasión por la vida, la libertad y hasta el desafío a la autoridad.
domingo, 6 de septiembre de 2009
domingo XXIII del tiempo ordinario
Por distintas razones, en domingos anteriores no hice el comentario al evangelio correspondiente, y este domingo lo hago después de haber celebrado la misa de 7:00 am, en el vetusto convento de La Merced.
Jesús que sana: no sólo dice una buena noticia, sino que se hace buena noticia para los sufrientes que nos encontramos con él. Jesús que sana al tartamudo-sordo. Una ocasión para agradecer los dones corporales que nos ha hecho. Hay en el budismo zen un ejercicio para sintonizar con el cuerpo y con el cosmos: tomar conciencia, en silencio, y lentamente, de lo que veo, oigo, huelo, gusto y siento. Una práctica que ayuda, entre otras cosas, a luchar contra la amenaza tan actual de vivir fragmentados. El sanado escucha y habla sin trabas. La palabra, oída y proclamada, es parte importante de la existencia de un ser humano. El Pobre de Asís, santo y poeta, nos llama a que nuestro hablar sea mirado y cuidado. Este consejo es válido en toda circunstancia, pero Francisco nos lo da al exhortar a los predicadores. Mirar y cuidar la palabra que escuchamos. Oídos sordos a palabras necias... Mirar y cuidar la palabra que decimos: realizar la verdad en el amor. Que nuestra palabra sea honesta. Que nuestra palabra sea amorosa.
Una de las escuelas de sicología es la Logoterapia (terapia del Logos, del Verbo, de la Palabra). Su fundador, Viktor Frankl, pasó por la terrible experiencia de los campos de concentración. Él expresa que las herramientas del sicoanálisis no le servían para enfrentar esa manifestación tan destructiva de lo peor de la Humanidad. Lo normal era que alguien muriera en dichos campos, que nos hablan de la banalización del mal, de la crueldad hecha cotidianidad absurda. Es bueno recordar que esos campos fueron obra de gente de la cultísima Alemania, y fueron cohonestados por personas de vida 'decente'. Viktor Frankl debió replantear sus conocimientos de sicología profunda, como herramienta terapéutica para él mismo y para otros. Su pregunta de fondo es qué hace que hayamos sobrevivido, que hayamos resistido. El responde que toda persona tiene energías muy grandes que despiertan y se encauzan si la persona siente que tiene un sentido (logos), una misión, aún en medio de las pruebas más duras. Al leer sus obras uno no puede menos que evocar a Heráclito, el Obscuro griego, y al Águila (S. Juan), cuyos primeros versículos, en el Evangelio, nos hablan, como Heráclito y Viktor, del Logos. Para nosotros cristianos esa Palabra creadora y redentora, alcanza con su Misericordia al cosmos entero (Ben Sirac 18, 13), también esas realidades tremendas de la Historia y las zonas obscuras de nuestra sique, de nuestras historias domésticas y personales.
Rafael Cadena, famoso poeta venezolano, de palabra sencilla y profunda, desnuda y cargada de silencios, ha recibido premio en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara. Cadena, poeta y ensayista, ha sido, con sus textos, compañero de algunos encuentros con formandos capuchinos. Allí hemos tratado de aprender el amor por la poesía, la conciencia de la propia fragilidad y de la dependencia de todo lo que existe con respecto al Trascendente, que por tal, como expresa Ernesto Cardenal, se hace efímero. En uno de sus ensayos Rafael nos invita también a cuidar la gratuidad, la gratitud y la palabra, tan agredidas en estos tiempos grises y tumultuarios.
En el primer versículo del tercer cántico del Siervo de Yavé, en el texto del Profeta Isaías, el siervo nos dice que Dios le ha dado oído de discípulo y lengua de iniciado. Los cristianos latinoamericanos estamos escuchando la llamada a renovarnos en el encuentro personal con Jesús, Palabra luminosa y cálida del Abba, acompañada por el Soplo profético que viene en ayuda de nuestra debilidad. Misión Continental. Jesús quiere que nos pongamos a sus pies, como María de Betania, para gustar de su presencia y de sus palabras. Jesús quiere que rumiemos su palabra, para que nos limpie, nos sane, nos alimente, nos fortalezca, nos embriague y nos impulse a participar en Su misión. Que también nosotros podamos, en medio de un mundo cargado de malas noticias, ser portadores, con palabras, gestos y acciones, de la Buena noticia del Reino de Dios: que todos tengamos vida y vida abundante (Jn 10, 10).
Jesús que sana: no sólo dice una buena noticia, sino que se hace buena noticia para los sufrientes que nos encontramos con él. Jesús que sana al tartamudo-sordo. Una ocasión para agradecer los dones corporales que nos ha hecho. Hay en el budismo zen un ejercicio para sintonizar con el cuerpo y con el cosmos: tomar conciencia, en silencio, y lentamente, de lo que veo, oigo, huelo, gusto y siento. Una práctica que ayuda, entre otras cosas, a luchar contra la amenaza tan actual de vivir fragmentados. El sanado escucha y habla sin trabas. La palabra, oída y proclamada, es parte importante de la existencia de un ser humano. El Pobre de Asís, santo y poeta, nos llama a que nuestro hablar sea mirado y cuidado. Este consejo es válido en toda circunstancia, pero Francisco nos lo da al exhortar a los predicadores. Mirar y cuidar la palabra que escuchamos. Oídos sordos a palabras necias... Mirar y cuidar la palabra que decimos: realizar la verdad en el amor. Que nuestra palabra sea honesta. Que nuestra palabra sea amorosa.
Una de las escuelas de sicología es la Logoterapia (terapia del Logos, del Verbo, de la Palabra). Su fundador, Viktor Frankl, pasó por la terrible experiencia de los campos de concentración. Él expresa que las herramientas del sicoanálisis no le servían para enfrentar esa manifestación tan destructiva de lo peor de la Humanidad. Lo normal era que alguien muriera en dichos campos, que nos hablan de la banalización del mal, de la crueldad hecha cotidianidad absurda. Es bueno recordar que esos campos fueron obra de gente de la cultísima Alemania, y fueron cohonestados por personas de vida 'decente'. Viktor Frankl debió replantear sus conocimientos de sicología profunda, como herramienta terapéutica para él mismo y para otros. Su pregunta de fondo es qué hace que hayamos sobrevivido, que hayamos resistido. El responde que toda persona tiene energías muy grandes que despiertan y se encauzan si la persona siente que tiene un sentido (logos), una misión, aún en medio de las pruebas más duras. Al leer sus obras uno no puede menos que evocar a Heráclito, el Obscuro griego, y al Águila (S. Juan), cuyos primeros versículos, en el Evangelio, nos hablan, como Heráclito y Viktor, del Logos. Para nosotros cristianos esa Palabra creadora y redentora, alcanza con su Misericordia al cosmos entero (Ben Sirac 18, 13), también esas realidades tremendas de la Historia y las zonas obscuras de nuestra sique, de nuestras historias domésticas y personales.
Rafael Cadena, famoso poeta venezolano, de palabra sencilla y profunda, desnuda y cargada de silencios, ha recibido premio en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara. Cadena, poeta y ensayista, ha sido, con sus textos, compañero de algunos encuentros con formandos capuchinos. Allí hemos tratado de aprender el amor por la poesía, la conciencia de la propia fragilidad y de la dependencia de todo lo que existe con respecto al Trascendente, que por tal, como expresa Ernesto Cardenal, se hace efímero. En uno de sus ensayos Rafael nos invita también a cuidar la gratuidad, la gratitud y la palabra, tan agredidas en estos tiempos grises y tumultuarios.
En el primer versículo del tercer cántico del Siervo de Yavé, en el texto del Profeta Isaías, el siervo nos dice que Dios le ha dado oído de discípulo y lengua de iniciado. Los cristianos latinoamericanos estamos escuchando la llamada a renovarnos en el encuentro personal con Jesús, Palabra luminosa y cálida del Abba, acompañada por el Soplo profético que viene en ayuda de nuestra debilidad. Misión Continental. Jesús quiere que nos pongamos a sus pies, como María de Betania, para gustar de su presencia y de sus palabras. Jesús quiere que rumiemos su palabra, para que nos limpie, nos sane, nos alimente, nos fortalezca, nos embriague y nos impulse a participar en Su misión. Que también nosotros podamos, en medio de un mundo cargado de malas noticias, ser portadores, con palabras, gestos y acciones, de la Buena noticia del Reino de Dios: que todos tengamos vida y vida abundante (Jn 10, 10).
sábado, 5 de septiembre de 2009
Otra jornada capitalina
Otra jornada capitalina. Celebré la misa a las 7:00 am. A las 8:30 fuimos de La Merced a La Florida, a la fraternidad capuchina de La Chiquinquirá, para realizar la reunión del Consejo de formación con el Hno. Omar, quien es fraile capuchino nacido en Tucupita y actualmente forma parte del equipo de coordinación del Instituto de Espiritualidad Franciscana del Antonianum, la Universidad de los franciscanos observantes, en Roma. Dialogamos tres horas sobre diversas cuestiones referidas a la formación de los jóvenes que vienen a la Orden para ser discípulos de Jesús de Nazaret con el estilo de Francisco de Asís y Félix de Cantalicio. El primero no necesita presentación, el segundo es el primer santo de la rama capuchina, famoso limosnero y humorista, amigo de Felipe Neri y Carlos Borromeo, un fundador de institución consagrada y un cardenal de mucha influencia en su época. Hicimos eco a lo reflexionado, compartido y orado en el encuentro de formadores de la Conferencia Capuchina Andina (CCA) y al nuevo diseño de itinerario formativo en Venezuela, incluyendo la propuesta de un noviciado intercircunscripcional, en Colombia.
En el encuentro del Consejo estuvimos frailes de tres generaciones: Ernesto, el viceprovincial, Ramón, maestro de posnovicios, y mi persona, fuimos formados por Adrián Setién; Wolfan y Alfonso, que comienzan a trabajar en formación, y estarán en el Tukuko, con los prenovicios, y Richard, vicemaestro de novicios, también novato, han sido formandos de los tres primeros. El Hno. Omar escucha las propuestas del nuevo itinerario formativo y nos hace las observaciones pertinentes, insistiendo en la importancia de: evaluar el proceso formativo (ya tiene tres décadas en Venezuela), actualizar y socializar el proyecto de formación, y cuidar el acompañamiento de los formandos, particularmente en el posnoviciado.
Almorzamos con la fraternidad local, veteranos y posnovicios que estudian en el Instituto de teología para religiosos (y religiosas y laic@s) . La sobremesa, con Omar, se hizo amplia conversa sobre diversos temas, incluyendo sus tareas en Roma. Volví a La Merced con los HH. Alfonso, Richard y Wolfan. Dialogué con el tercero sobre la coyuntura en el Tukuko, donde le corresponde ser formador y misionero. Compartí con él algunos detalles de nuestra visita a la Procura del Vicariato de Aguarico, en Quito, incluyendo la generosidad de los frailes navarros Miguel Ángel y Juan Carlos, que nos obsequiaron varias valiosas publicaciones del CICAME, centro de investigación y publicación de los capuchinos que laboran en dicho Vicariato.
Más tarde fui a hacer larga caminata capitalina, sin rumbo fijo. Casi siempre me dirijo de oeste a este; en esta ocasión llegué a la librería Las Novedades vecina a Plaza Candelaria. Nada compré. Me atraían algunos títulos: un pequeño texto sobre el Parque Nacional Canaima, una selección de poemas de Montejo, el libro de Krauze sobre el delirio de nuestro déspota no muy ilustrado, la panorámica literaria del siglo XX venezolano, de Arráiz Lucca; una obra sobre los Cátaros; unos aforismos de Witggestein; una novela de Pérez Reverte (sobre el capitán Alatriste)... Ejercicio de desapropiación o negación de la gula literaria. Regresé a casa discurriendo con los pies y el corazón.
En el encuentro del Consejo estuvimos frailes de tres generaciones: Ernesto, el viceprovincial, Ramón, maestro de posnovicios, y mi persona, fuimos formados por Adrián Setién; Wolfan y Alfonso, que comienzan a trabajar en formación, y estarán en el Tukuko, con los prenovicios, y Richard, vicemaestro de novicios, también novato, han sido formandos de los tres primeros. El Hno. Omar escucha las propuestas del nuevo itinerario formativo y nos hace las observaciones pertinentes, insistiendo en la importancia de: evaluar el proceso formativo (ya tiene tres décadas en Venezuela), actualizar y socializar el proyecto de formación, y cuidar el acompañamiento de los formandos, particularmente en el posnoviciado.
Almorzamos con la fraternidad local, veteranos y posnovicios que estudian en el Instituto de teología para religiosos (y religiosas y laic@s) . La sobremesa, con Omar, se hizo amplia conversa sobre diversos temas, incluyendo sus tareas en Roma. Volví a La Merced con los HH. Alfonso, Richard y Wolfan. Dialogué con el tercero sobre la coyuntura en el Tukuko, donde le corresponde ser formador y misionero. Compartí con él algunos detalles de nuestra visita a la Procura del Vicariato de Aguarico, en Quito, incluyendo la generosidad de los frailes navarros Miguel Ángel y Juan Carlos, que nos obsequiaron varias valiosas publicaciones del CICAME, centro de investigación y publicación de los capuchinos que laboran en dicho Vicariato.
Más tarde fui a hacer larga caminata capitalina, sin rumbo fijo. Casi siempre me dirijo de oeste a este; en esta ocasión llegué a la librería Las Novedades vecina a Plaza Candelaria. Nada compré. Me atraían algunos títulos: un pequeño texto sobre el Parque Nacional Canaima, una selección de poemas de Montejo, el libro de Krauze sobre el delirio de nuestro déspota no muy ilustrado, la panorámica literaria del siglo XX venezolano, de Arráiz Lucca; una obra sobre los Cátaros; unos aforismos de Witggestein; una novela de Pérez Reverte (sobre el capitán Alatriste)... Ejercicio de desapropiación o negación de la gula literaria. Regresé a casa discurriendo con los pies y el corazón.
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