Loado seas, mi Señor, por el Hermano fuego/ por el cual alumbras la noche;/ y él es bello y alegre/ y fuerte.
Sigue el poeta de Asís alabando al Altísimo por sus creaturas. Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego, luz de la noche, bello, alegre y fuerte. El fuego es una lumbrera al alcance del hombre; un humilde sustituto del sol. Ya nombré en el comentario tercero la miniparábola de Tagore: la pequeña lámpara llamada a suplir al sol. Las criaturas luminosas son bellas. El fuego es además alegre y fuerte. El gozo ante la obra entera del Altísimo es una experiencia profunda e intensa para los niños, los poetas y los místicos. Ben Sirac 39: ¡Qué hermosa la obra toda del Señor!.
La fuerza del fuego es retratada en un pantón (mito) pemón: el tigre se acercó a una choza abandonada y encontró un puntico de luz arropado por la ceniza. El tigre, presumido, comenzó a contar sus hazañas; el fuego le pidió en repetidas ocasiones que mostrara la fuerza de sus pulmones soplando la vacilante llamita, que se hizo grande y lamió las palmas de la choza, saltó a la sabana y chamuscó al aterrorizado jactancioso. El fuerte no presume, muestra su fortaleza en las obras. Francisco de Asís nos ha llamado a ser moderados en las palabras y generosos en la acción de gracias al Creador y en el testimonio. Al revés que algún verborreico bocón de gorra roja.
La columna de fuego guía al pueblo en el desierto. Lenguas de fuego se posan sobre las cabezas de los apóstoles y la Madre del carpintero mesías, columnas del nuevo pueblo de Dios. 'He venido a traer fuego', expresa el incendiario profeta galileo. Francisco deja que el Hermano fuego juegue con el borde de su túnica antes de apagarlo y le ruega que lo trate con delicadeza cuando tiene que pasar por la cauterización prescrita por el médico.
Hay en Kavanayén un interesante diálogo entre un equipo interdisciplinar de científicos (la mayoría mujeres) y el saber tradicional de los pemones; el punto clave es el uso del fuego, que los pemones juzgan hermoso y útil, benéfico para preservar los bosques de grandes incendios. No adelantemos conclusiones. El cuidado de los bosques tiene que ver con el gran reto de frenar el cambio climático, amenaza real y apocalíptica del planeta azul.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Sábado y domingo
El sábado en la tarde viajé de Kavanayén a S. Rafael de Kamoirán. En realidad me quedé en Rápidos, estación de servicio que incluye gasolinera, hotel y restaurante. Después de tomar un jugo, obsequio de la casa, saludé a la dueña, Emilia Castro, empresaria pemón, quien estaba limpiando el jardín vecino a la ermita dedicada a la Virgen María, en su advocación de la Rosa mística. Al lado de la ermita se encuentra un local para atención médica, que funciona en las temporadas altas de turismo. Ambas obras, la ermita y el local de salud, son iniciativas de Emilia, pagadas por su empresa. Un fuerte contraste con su resentido hermano, quien se haya en Colombia, tal vez renovando su repertorio de disparates de ministro de la cienciología, último recurso suyo para tratar de huir de sus demonios de acomplejado.
Emilia me cuenta que su padre, Augusto, murió el jueves y fue enterrado el sábado en el sitio del grupo de cienciólogos 'hipnotizados' por Silviano. Algunas 'perlas' de este 'ministro' discípulo de Hubbard: el código de barras es la marca del demonio, pero él y sus cofrades administraron una venta de víveres y chucherías, con sus respectivas marcas 'demoníacas', en Semana Santa; el dinero es malo (me suena conocida esa afirmación demagógica... Chávez, Chávez... pero ambos se dan buena vida, salvando la distancia del Demagogo mayor a este paisano pemón); Santa Biblia es Biblia de Satán, por 'ingenioso' cambio de lugares de las letras... con una laptop y unos cd deslumbra a pobre gente con escasos recursos intelectuales y bajísima autoestima, que, como suele suceder, se alegra de encontrar un amo que les domine y les dé seguridad (discurso del terrible inquisidor en la Leyenda correspondiente, dentro de la novela Los Hermanos Karamazov, de Dostoievski). Este fenómeno ha sido analizado también por E. Fromm (El miedo a la libertad) y Hannah Arendt (Los orígenes del totalitarismo). En clave literaria latinoamericana: La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa. Antonio Consejero es un antecesor de Silviano, que seguramente él no conoce.
Cené y dormí en Rápidos, por hospitalidad de Emilia.
El domingo celebré la misa en la capilla de S. Rafael, con participación de más de cien vecinos. Me detuve en el comentario al evangelio dominical. Emilia hizo de traductora. El capitán Obdulio, en tácito reconocimiento al liderazgo y la formación de la empresaria, le pidió que fuera ella quien hiciera ese servicio. Sería largo contar los detalles de la homilía. Comencé haciendo eco a lo vivido en Conocoto, Quito: ser acompañados para acompañar. Enlacé eso con el título que usa Juan para dirigirse a Jesús: Maestro. Jesús, el único Maestro con M mayúscula; aquél que no sólo trasmite la palabra sino que es la Palabra hecha carne, sangre, historia... Ese Jesús nos ha dejado su enseñanza en las cuatro versiones del Evangelio y nos ha regalado en Pedro y sus sucesores, hasta Benedicto XVI, unos pastores que nos guíen en la historia. Llegué a Kavanayén después de la hora conventual de almuerzo. Fui al restaurante de Guadalupe, pero ella no se encontraba. Ví que sus padres estaban en la cocina familiar; me acerqué y compartieron conmigo el tumá, el casabe y un trozo de lapa sancochada. Más tarde, después de siesta, presidí la exposición del Santisimo, incluyendo la novena al Poeta de Asís. En alabanza de Cristo, amén.
Emilia me cuenta que su padre, Augusto, murió el jueves y fue enterrado el sábado en el sitio del grupo de cienciólogos 'hipnotizados' por Silviano. Algunas 'perlas' de este 'ministro' discípulo de Hubbard: el código de barras es la marca del demonio, pero él y sus cofrades administraron una venta de víveres y chucherías, con sus respectivas marcas 'demoníacas', en Semana Santa; el dinero es malo (me suena conocida esa afirmación demagógica... Chávez, Chávez... pero ambos se dan buena vida, salvando la distancia del Demagogo mayor a este paisano pemón); Santa Biblia es Biblia de Satán, por 'ingenioso' cambio de lugares de las letras... con una laptop y unos cd deslumbra a pobre gente con escasos recursos intelectuales y bajísima autoestima, que, como suele suceder, se alegra de encontrar un amo que les domine y les dé seguridad (discurso del terrible inquisidor en la Leyenda correspondiente, dentro de la novela Los Hermanos Karamazov, de Dostoievski). Este fenómeno ha sido analizado también por E. Fromm (El miedo a la libertad) y Hannah Arendt (Los orígenes del totalitarismo). En clave literaria latinoamericana: La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa. Antonio Consejero es un antecesor de Silviano, que seguramente él no conoce.
Cené y dormí en Rápidos, por hospitalidad de Emilia.
El domingo celebré la misa en la capilla de S. Rafael, con participación de más de cien vecinos. Me detuve en el comentario al evangelio dominical. Emilia hizo de traductora. El capitán Obdulio, en tácito reconocimiento al liderazgo y la formación de la empresaria, le pidió que fuera ella quien hiciera ese servicio. Sería largo contar los detalles de la homilía. Comencé haciendo eco a lo vivido en Conocoto, Quito: ser acompañados para acompañar. Enlacé eso con el título que usa Juan para dirigirse a Jesús: Maestro. Jesús, el único Maestro con M mayúscula; aquél que no sólo trasmite la palabra sino que es la Palabra hecha carne, sangre, historia... Ese Jesús nos ha dejado su enseñanza en las cuatro versiones del Evangelio y nos ha regalado en Pedro y sus sucesores, hasta Benedicto XVI, unos pastores que nos guíen en la historia. Llegué a Kavanayén después de la hora conventual de almuerzo. Fui al restaurante de Guadalupe, pero ella no se encontraba. Ví que sus padres estaban en la cocina familiar; me acerqué y compartieron conmigo el tumá, el casabe y un trozo de lapa sancochada. Más tarde, después de siesta, presidí la exposición del Santisimo, incluyendo la novena al Poeta de Asís. En alabanza de Cristo, amén.
viernes, 25 de septiembre de 2009
de nuevo en casa
Ayer viajé de Santa Elena a Kavanayén, dando la cola a Rosángela, madre soltera del hogar del 'Gallito de sierra' (eso significa Kavanayén). Tuve que detenerme en lo de Georgina, en S. Rafael de Kamoirán, para almorzar y descansar, pues ya me amenazaba el sueño. La siesta fue interrumpida por clientes que se paraban para reponer fuerzas. A las 5:00 pm llegué a casa: bajar la carga, saludar al Hno. Raúl y a Georgina (otra) que vino a suplir a su madre Natividad, quien está engripada. Cena, un baño y a la celda frailuna. Tiempo para rumiar la existencia, cargada, en estos días, de detalles conversados con el Obispo, Richard y líderes pemones. Se trata de seguir la fluyente realidad municipal desde la óptica de un peregrino en medio de los pemones, que aparecen especialmente preocupados por la inseguridad en la capital municipal y en las comunidades vecinas.
Es bueno encontrar hoy que gmail y blogger son accesibles desde el info local. Pongo al día mi buzón-e y leo El Nacional. Hago estas líneas, nacidas de la cotidianidad de este rincón gransabanero. Hoy sólo hubo actividades escolares, medio tiempo, para los de primaria. Los profesores de bachillerato salieron a diligencias en Santa Elena. Las secretarias trabajan a mi lado, en el info. En mi buzón hallé letras-e de Iokiñe, amiga que forma parte del Proyecto riesgo, acompañadas por un resumen en power point de Isabelle, otra investigadora de dicho Proyecto. En este resumen hay datos sobre las áreas a trabajar y los equipos responsables, para elaborar el Plan de vida pemón, de esta comunidad arekuna. Me entero de que los pemones me propusieron como parte del equipo de autonomía (organización social y política).
Es bueno encontrar hoy que gmail y blogger son accesibles desde el info local. Pongo al día mi buzón-e y leo El Nacional. Hago estas líneas, nacidas de la cotidianidad de este rincón gransabanero. Hoy sólo hubo actividades escolares, medio tiempo, para los de primaria. Los profesores de bachillerato salieron a diligencias en Santa Elena. Las secretarias trabajan a mi lado, en el info. En mi buzón hallé letras-e de Iokiñe, amiga que forma parte del Proyecto riesgo, acompañadas por un resumen en power point de Isabelle, otra investigadora de dicho Proyecto. En este resumen hay datos sobre las áreas a trabajar y los equipos responsables, para elaborar el Plan de vida pemón, de esta comunidad arekuna. Me entero de que los pemones me propusieron como parte del equipo de autonomía (organización social y política).
miércoles, 23 de septiembre de 2009
desde la capital municipal
Rutina inicial a partir de 5:30 am, en la casa del noviciado, incluyendo los laudes en la capilla con forma de churuata, de frío redondel que sirve de asiento. Hoy el altar luce adornado con un cuadro de San Pío, cuya memoria celebramos. Al final de los laudes, que incluyeron un salmo obra de Francisco el Poverello, en el cual el profeta-poeta italouniversal, medieval y contemporáneo, llama a Dios hermosura, dulzura y refrigerio, el Hno. Carlos Bazarra nos leyó una semblanza del fraile estigmatizado, donde destacan los carismas extraordinarios y su empeño en brindar alivio corporal y espiritual a los sufrientes, desde S. Giovanni Rotondo. Un místico del siglo XX, tiempo marcado por el descreimiento, las ideologías totalitarias (nazismo-comunismo) y las guerras mundiales.
Leo prensa-e en casa y reviso mis vacíos buzones-e. Puedo escribir, sin problemas, en este blog. El Obispo me preguntaba hoy: '¿crees que alguna vez leeré tu blog?'...
Escucho el susurro del PC, el canto de un gallo, el balido de alguna oveja y un altavoz que pregona la compra de aluminio.
Hay entre los docentes municipales un conflicto. En realidad el conflicto es 'viejo': el coordinador de UPEL Santa Elena, Luis Beltrán, fue denunciado por cinco estudiantes, ya graduadas. Al parecer no hubo investigación por parte de las autoridades competentes. Cómo la tensión entre Luis Beltrán y una de las exalumnas, Yenni, seguía en ascenso, ésta acudió a fiscalía. Hubo un pronunciamiento de medidas cautelares, para evitar males mayores. En la misma audiencia, al parecer, el nombrado profesor ofendió a Yenni e incluso a un funcionario. Por esta razón fue esposado y llevado a instalaciones de la policía; luego fue trasladado a la Guardia Nacional. Finalmente fue liberado. Algún docente pemón, junto con líderes de cierta altura, están promoviendo una campaña contra Yenni. Según información de este escribano, algunos docentes están firmando un documento contra dicha profesora, sin haber leído el texto que ella, con otras cuatro estudiantes de UPEL, ahora exalumnas, publicaran y enviaran, en su momento, a las autoridades de la Universidad y otras autoridades educativas.
La ocasión, más allá de los dimes y diretes, de las tensiones y posibles ofensas, es buena para revisar el funcionamiento de la UPEL, los frutos en las aulas, especialmente desde la óptica intercultural, y el nivel de criticidad y pensamiento objetivo de los docentes y los líderes todos. Parece haber mucho de ingenuidad y, peor, de visceralidad. Este escribiente llama, con propuesta del gigante Pablo de Tarso, a realizar la verdad en el amor. Ser honestos y delicados en el trato al otro, sea quien sea, para no seguir en un conflicto que posiblemente hace daño a todos los docentes, e incluso a los alumnos, particularmente a los niños y jóvenes.
Leo prensa-e en casa y reviso mis vacíos buzones-e. Puedo escribir, sin problemas, en este blog. El Obispo me preguntaba hoy: '¿crees que alguna vez leeré tu blog?'...
Escucho el susurro del PC, el canto de un gallo, el balido de alguna oveja y un altavoz que pregona la compra de aluminio.
Hay entre los docentes municipales un conflicto. En realidad el conflicto es 'viejo': el coordinador de UPEL Santa Elena, Luis Beltrán, fue denunciado por cinco estudiantes, ya graduadas. Al parecer no hubo investigación por parte de las autoridades competentes. Cómo la tensión entre Luis Beltrán y una de las exalumnas, Yenni, seguía en ascenso, ésta acudió a fiscalía. Hubo un pronunciamiento de medidas cautelares, para evitar males mayores. En la misma audiencia, al parecer, el nombrado profesor ofendió a Yenni e incluso a un funcionario. Por esta razón fue esposado y llevado a instalaciones de la policía; luego fue trasladado a la Guardia Nacional. Finalmente fue liberado. Algún docente pemón, junto con líderes de cierta altura, están promoviendo una campaña contra Yenni. Según información de este escribano, algunos docentes están firmando un documento contra dicha profesora, sin haber leído el texto que ella, con otras cuatro estudiantes de UPEL, ahora exalumnas, publicaran y enviaran, en su momento, a las autoridades de la Universidad y otras autoridades educativas.
La ocasión, más allá de los dimes y diretes, de las tensiones y posibles ofensas, es buena para revisar el funcionamiento de la UPEL, los frutos en las aulas, especialmente desde la óptica intercultural, y el nivel de criticidad y pensamiento objetivo de los docentes y los líderes todos. Parece haber mucho de ingenuidad y, peor, de visceralidad. Este escribiente llama, con propuesta del gigante Pablo de Tarso, a realizar la verdad en el amor. Ser honestos y delicados en el trato al otro, sea quien sea, para no seguir en un conflicto que posiblemente hace daño a todos los docentes, e incluso a los alumnos, particularmente a los niños y jóvenes.
martes, 22 de septiembre de 2009
obstáculo electrónico
He estado varios días sin escribir en este blog. Tenemos un problema técnico en el infocentro de Kavanayén: no podemos entrar en blogger y en gmail. Ahora escribo desde la capital municipal, Santa Elena de Uairén.
En los once días transcurridos desde el texto anterior hay algunas cosas reseñables. El día doce de setiembre fui con Claudia y sus dos hijos al Hato Chinadai; saludé a Eleuterio, el vaquero, y su familia; di una ojeada al ganado; Eleuterio expresa que es necesario comprar dos toros, para renovación del rebaño. Luego, guiado por el pequeño Henry, hijo de Eleuterio, fuimos a Kokodeutá, 'pozo de la abuela'; leí páginas de Pareyson sobre la neumatología (antropología filosófica y teológica) de Dostoievski, mientras la amiga, sus dos hijos y el guía disfrutaban de las aguas del río Parupa. Regresamos a casa a tiempo para almorzar. El domingo trece, después de misa, realizamos la primera asamblea escolar: Rosaura, la directora de la escuela técnica agropecuaria, y su hermano Gregorio, director de la primaria (bolivariana), nos dieron abundante información. Se convocó la siguiente asamblea para el próximo domingo, para elegir sendas juntas directivas. El lunes trece, en toyota misional, con Pedro Peña como conductor, envié a Claudia y sus retoños a Santa Elena, pidiendo a Pedro que les muestre salto Kamá y Quebrada de Jaspe. El miércoles diecisiete celebramos la misa con los niños y jóvenes de las escuelas, acompañados por sus docentes. Por esto yo digo que no me preocupa el sesgo laicista de la Ley Orgánica de Educación, porque es la comunidad la que pone la impronta a la tarea escolar, no Navarro o algún otro funcionario de ilustración trasnochada (ellos no conocen el Concilio Vaticano II). En la homilía gloso las conclusiones de la Asamblea mundial sobre educación superior, reseñadas por Rigoberto Lanz en su columna de El Nacional. Son conclusiones para la universidad, pero aplicables a los diversos niveles de educación: centralidad de la persona del educando, globalización y técnicas de informática, inclusión e interculturalidad, productividad (especialmente agrícola en el caso de la Escuela técnica local). Este día y los dos siguientes son de actividades culturales y deportivas. El sábado fui al Hato llevando al vaquero y su familia, que habían salido para inscribir sus chiquillos en la escuela. Además, Eleuterio fue el viernes a Santa Elena para hacer compras para esos escolares. Me acompañaba Humberto Chaní, técnico medio egresado de la ETA local, funcionario del Campamento científico CVG-Parupa, y ahora tesorero de la comunidad de Kavanayén. Humberto vino a buscar estiércol para su huerto doméstico. Al regreso me cuenta su participación en la reunión habida en Caracas, con diversos científicos, sobre el Proyecto riesgo. El domingo, misa solemne y segunda asamblea escolar. Jean Carlos Velásquez, segundo capitán de esta comunidad, va compartiendo información y haciendo comentarios. Su hermano Plácido, médico formado en Cuba, es aplaudido al pasar a la parte delantera de la asamblea. Un merecido reconocimiento al esfuerzo realizado para llegar a ser galeno, ahora al servicio de esta comunidad que se enorgullece de este hijo. Jean Carlos insiste mucho en la necesidad de desarrollar proyectos productivos agropecuarios para crear empleo local, asegurar la alimentación y generar ingresos que den mayor autonomía a Kavanayén. Me retiré de la asamblea cuando comenzaron las elecciones. Almorcé, junto con el Hno. Raúl, compartiendo mesa con las Franciscanas hijas de Isabel Lagrange, caraqueña: Zaida la superiora, también capitalina; las pemonas María del Carmen y Aurorita; María, maracucha, y Narda, merideña; la última es juniora. El lunes en la tarde salí de Kavanayén. Me detuve en S. Rafael de Kamoirán para dialogar con Georgina y Francisco Gómez. Dormí en Rápidos, por hospitalidad de la familia dueña. La administradora me brindó dos cervezas en la frugal cena.
Al amanecer de hoy seguí ruta hacia la capital municipal. Paré en S. Francisco de Yuruaní (Kumarakapai) para conversar con el capitán, Juvencio Gómez, exdiputado regional y amigo. Todos esos diálogos están cargados de detalles que me ayudan a ubicarme en el peregrinar con el pueblo pemón. Son detalles que debo digerir en el silencio. Ya en Santa Elena, reencuentro fraterno con el Obispo y con los capuchinos. Antes de almuerzo fui a visitar a Marisabel, directora del Fe y Alegría local; la llevé a Maurak para buscar a su hijo Seneik, a quien ha inscrito en esta escuela para asegurar su identidad pemón. Richard, vicemaestro de novicios, me hospeda. Le doy fotos que Humberto Basabe, bombero arekuna, autorizó para usar en la revista Venezuela Misionera, ahora física y electrónica.
Llevo tres días devorando páginas de un texto de J. J. Armas, escritor español, sobre Mario Vargas Llosa. Traje al Obispo un libro que recoge artículos de varios intelectuales indígenas de América Latina. Él me recomienda leer una novela de Saramago y un texto de espiritualidad de W. Jaeger.
En los once días transcurridos desde el texto anterior hay algunas cosas reseñables. El día doce de setiembre fui con Claudia y sus dos hijos al Hato Chinadai; saludé a Eleuterio, el vaquero, y su familia; di una ojeada al ganado; Eleuterio expresa que es necesario comprar dos toros, para renovación del rebaño. Luego, guiado por el pequeño Henry, hijo de Eleuterio, fuimos a Kokodeutá, 'pozo de la abuela'; leí páginas de Pareyson sobre la neumatología (antropología filosófica y teológica) de Dostoievski, mientras la amiga, sus dos hijos y el guía disfrutaban de las aguas del río Parupa. Regresamos a casa a tiempo para almorzar. El domingo trece, después de misa, realizamos la primera asamblea escolar: Rosaura, la directora de la escuela técnica agropecuaria, y su hermano Gregorio, director de la primaria (bolivariana), nos dieron abundante información. Se convocó la siguiente asamblea para el próximo domingo, para elegir sendas juntas directivas. El lunes trece, en toyota misional, con Pedro Peña como conductor, envié a Claudia y sus retoños a Santa Elena, pidiendo a Pedro que les muestre salto Kamá y Quebrada de Jaspe. El miércoles diecisiete celebramos la misa con los niños y jóvenes de las escuelas, acompañados por sus docentes. Por esto yo digo que no me preocupa el sesgo laicista de la Ley Orgánica de Educación, porque es la comunidad la que pone la impronta a la tarea escolar, no Navarro o algún otro funcionario de ilustración trasnochada (ellos no conocen el Concilio Vaticano II). En la homilía gloso las conclusiones de la Asamblea mundial sobre educación superior, reseñadas por Rigoberto Lanz en su columna de El Nacional. Son conclusiones para la universidad, pero aplicables a los diversos niveles de educación: centralidad de la persona del educando, globalización y técnicas de informática, inclusión e interculturalidad, productividad (especialmente agrícola en el caso de la Escuela técnica local). Este día y los dos siguientes son de actividades culturales y deportivas. El sábado fui al Hato llevando al vaquero y su familia, que habían salido para inscribir sus chiquillos en la escuela. Además, Eleuterio fue el viernes a Santa Elena para hacer compras para esos escolares. Me acompañaba Humberto Chaní, técnico medio egresado de la ETA local, funcionario del Campamento científico CVG-Parupa, y ahora tesorero de la comunidad de Kavanayén. Humberto vino a buscar estiércol para su huerto doméstico. Al regreso me cuenta su participación en la reunión habida en Caracas, con diversos científicos, sobre el Proyecto riesgo. El domingo, misa solemne y segunda asamblea escolar. Jean Carlos Velásquez, segundo capitán de esta comunidad, va compartiendo información y haciendo comentarios. Su hermano Plácido, médico formado en Cuba, es aplaudido al pasar a la parte delantera de la asamblea. Un merecido reconocimiento al esfuerzo realizado para llegar a ser galeno, ahora al servicio de esta comunidad que se enorgullece de este hijo. Jean Carlos insiste mucho en la necesidad de desarrollar proyectos productivos agropecuarios para crear empleo local, asegurar la alimentación y generar ingresos que den mayor autonomía a Kavanayén. Me retiré de la asamblea cuando comenzaron las elecciones. Almorcé, junto con el Hno. Raúl, compartiendo mesa con las Franciscanas hijas de Isabel Lagrange, caraqueña: Zaida la superiora, también capitalina; las pemonas María del Carmen y Aurorita; María, maracucha, y Narda, merideña; la última es juniora. El lunes en la tarde salí de Kavanayén. Me detuve en S. Rafael de Kamoirán para dialogar con Georgina y Francisco Gómez. Dormí en Rápidos, por hospitalidad de la familia dueña. La administradora me brindó dos cervezas en la frugal cena.
Al amanecer de hoy seguí ruta hacia la capital municipal. Paré en S. Francisco de Yuruaní (Kumarakapai) para conversar con el capitán, Juvencio Gómez, exdiputado regional y amigo. Todos esos diálogos están cargados de detalles que me ayudan a ubicarme en el peregrinar con el pueblo pemón. Son detalles que debo digerir en el silencio. Ya en Santa Elena, reencuentro fraterno con el Obispo y con los capuchinos. Antes de almuerzo fui a visitar a Marisabel, directora del Fe y Alegría local; la llevé a Maurak para buscar a su hijo Seneik, a quien ha inscrito en esta escuela para asegurar su identidad pemón. Richard, vicemaestro de novicios, me hospeda. Le doy fotos que Humberto Basabe, bombero arekuna, autorizó para usar en la revista Venezuela Misionera, ahora física y electrónica.
Llevo tres días devorando páginas de un texto de J. J. Armas, escritor español, sobre Mario Vargas Llosa. Traje al Obispo un libro que recoge artículos de varios intelectuales indígenas de América Latina. Él me recomienda leer una novela de Saramago y un texto de espiritualidad de W. Jaeger.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Ayer y hoy
Rutina matutina en el hogar del Kavanarú: levantada, aseo, cafecito mañanero, laudes, campanas, misa, desayuno... Fui con Fr. Raúl, capuchino andaluz, Claudia y sus dos hijos, al salto Chinak, del río Aponwao. Ocasión para saludar a los vecinos de Ivarká y Rivo-rivó, incluyendo al jefe Olinto. Luis es el nombre del motorista que nos lleva hasta el majestuoso salto. Visito a Santiaga Calcaño, quien allí reside. Descendemos, atravesando un pequeño bosque, para contemplar el Chinak desde la parte baja. Media hora estuve, en silencio, gustando de esos millones de goticas que van cayendo incesantemente. En el budismo zen esta es una imagen de la realidad toda, que fluye y permanece, misteriosamente; el viejo cosmos tiene quince mil millones de años y sigue renovándose; alabado sea el Abismo sin origen que da origen a todas las creaturas, con sus incontables instantes. Natación, almuerzo frugal... Regresamos al puerto, gustando del paseo en canoa motorizada.
En el puerto nos refrescamos con algo de bebida. Fui a Ivarká a buscar unos rollos de manto asfáltico, que usarán para calafatear las embarcaciones. Nos detuvimos en Iromadén a saludar a Valeriano, su esposa Ana María, su hija Betty y los retoños de la última. Valeriano me cuenta que estuvo muy bien el encuentro de los ancianos arekunas, con participación de jóvenes y de las facilitadoras del equipo 'Proyecto riesgo'. El trabajo continúa. Reflexionamos sobre la resistencia de los líderes indígenas a confrontar al gobierno, por incumplimiento del mandato constitucional de la demarcación de los territorios de los pueblos originarios.
Me retiré después de cena, temprano; me despedí antes de Fr. José Manuel, quien se marcha en la madrugada a Upata, con Ismael, profesor y mecánico.
En la mañana de hoy, rutina matutina. La misa tuvo más feligreses de lo ordinario, por ser día de N. S. de Coromoto. Homilía centrada en el texto evangélico y la celebración mariana. Pongamos la patria entera, también a quienes se oponen a la Educación religiosa escolar, en manos de la Madre que prefiere a los indígenas. Pidamos luz y fortaleza para los líderes de las comunidades pemones, para sus bregas por los derechos de los pueblos indígenas, especialmente el derecho al territorio. Roguemos por los hermanos novicios que hoy hacen su profesión como frailes capuchinos. De misa a mesa: desayuno.
El Hno. Raúl llevó de paseo a los hijos de Claudia; ella se fue de caminata y meditación, por su parte. Yo aproveché para saludar a otros vecinos. El médico, Plácido, nativo de esta comunidad, se fue temprano a la capital municipal. Converso con el jefe Filiberto; acordamos que ayudaré a su secretario, Francisco Pérez, como antes lo he realizado con él mismo, en redacción de cartas y otros textos para la gestión de la junta directiva. En infocentro, dialogo un poco con Henry, uno de los facillitadores; leo prensa-e y mensajes postales; sólo en la tarde pude ingresar a este blog, para actualizarlo. En la mañana colaboré en sendas cartas para el Comandante Noroño y un funcionario de Ministerio de Ambiente; los miembros de la junta directiva comunitaria expresan la decisión soberana de usar granza en la reparación que la alcaldía hará a la vía que nos une a la troncal 10, nuestro vínculo con la capital municipal y con el resto del Estado Bolívar. Para comprender lo dicho es bueno recordar que esta región es parque nacional, pero antes es propiedad de los pemones.
Almuerzo, siesta, llevo mi pendriver a la laptop de Lupe para 'vacunarlo'; al fin puedo entrar en el blog y leer El Nacional. Todavía no pude leer el buzón-e en gmail. Lupe hace en su restaurante lo que necesita mi habitación: limpieza a fondo. Hoy retomé la lectura del blog de Yoani. Imprimí dos noticias de su blog para publicarlas en la cartelera de la entrada del centro misional. Yoani: Una líder juvenil de la lucha contra la jurásica burocracia de Cuba.
En el puerto nos refrescamos con algo de bebida. Fui a Ivarká a buscar unos rollos de manto asfáltico, que usarán para calafatear las embarcaciones. Nos detuvimos en Iromadén a saludar a Valeriano, su esposa Ana María, su hija Betty y los retoños de la última. Valeriano me cuenta que estuvo muy bien el encuentro de los ancianos arekunas, con participación de jóvenes y de las facilitadoras del equipo 'Proyecto riesgo'. El trabajo continúa. Reflexionamos sobre la resistencia de los líderes indígenas a confrontar al gobierno, por incumplimiento del mandato constitucional de la demarcación de los territorios de los pueblos originarios.
Me retiré después de cena, temprano; me despedí antes de Fr. José Manuel, quien se marcha en la madrugada a Upata, con Ismael, profesor y mecánico.
En la mañana de hoy, rutina matutina. La misa tuvo más feligreses de lo ordinario, por ser día de N. S. de Coromoto. Homilía centrada en el texto evangélico y la celebración mariana. Pongamos la patria entera, también a quienes se oponen a la Educación religiosa escolar, en manos de la Madre que prefiere a los indígenas. Pidamos luz y fortaleza para los líderes de las comunidades pemones, para sus bregas por los derechos de los pueblos indígenas, especialmente el derecho al territorio. Roguemos por los hermanos novicios que hoy hacen su profesión como frailes capuchinos. De misa a mesa: desayuno.
El Hno. Raúl llevó de paseo a los hijos de Claudia; ella se fue de caminata y meditación, por su parte. Yo aproveché para saludar a otros vecinos. El médico, Plácido, nativo de esta comunidad, se fue temprano a la capital municipal. Converso con el jefe Filiberto; acordamos que ayudaré a su secretario, Francisco Pérez, como antes lo he realizado con él mismo, en redacción de cartas y otros textos para la gestión de la junta directiva. En infocentro, dialogo un poco con Henry, uno de los facillitadores; leo prensa-e y mensajes postales; sólo en la tarde pude ingresar a este blog, para actualizarlo. En la mañana colaboré en sendas cartas para el Comandante Noroño y un funcionario de Ministerio de Ambiente; los miembros de la junta directiva comunitaria expresan la decisión soberana de usar granza en la reparación que la alcaldía hará a la vía que nos une a la troncal 10, nuestro vínculo con la capital municipal y con el resto del Estado Bolívar. Para comprender lo dicho es bueno recordar que esta región es parque nacional, pero antes es propiedad de los pemones.
Almuerzo, siesta, llevo mi pendriver a la laptop de Lupe para 'vacunarlo'; al fin puedo entrar en el blog y leer El Nacional. Todavía no pude leer el buzón-e en gmail. Lupe hace en su restaurante lo que necesita mi habitación: limpieza a fondo. Hoy retomé la lectura del blog de Yoani. Imprimí dos noticias de su blog para publicarlas en la cartelera de la entrada del centro misional. Yoani: Una líder juvenil de la lucha contra la jurásica burocracia de Cuba.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
De vuelta en el hogar del Kavanarú
Ayer no escribí. Al amanecer del martes llegué, con Claudia y sus dos hijos, Rubén y Samuel, a la casa capuchina de Ciudad Bolívar. Tuvimos ocasión de saludar al Hno. Bazarra y los novicios, quienes ya estaban por partir a Caracas, donde un grupo de ellos hará la profesión temporal, consagrándose en el seguimiento del Carpintero Mesías al estilo del Poeta Poverello, el once de setiembre, día de N. S. de Coromoto. El vetusto tronco capuchino tiene retoños en esta tierra caribe.
Después de un desayuno reparador y un baño refrescante, fuimos a caminar por el casco histórico de la odalisca del Gran Río. Legislatura, Gobernación, Antiguo museo etnográfico (desgraciadamente no tuvo continuidad), Casa del Correo del Orinoco, paseo a orillas del Padre de las aguas, La Carioca... allí nos detuvimos y los adultos bebimos algunas frías. Estando en La Carioca llegó una cuadrilla de músicos acompañando, con ritmo guayanés, una imagen de la Virgen del Valle, muy venerada en todo el oriente del país.
Almuerzo y siesta. Leí páginas de un número de la revista Concilium dedicado a la ecoteología. Una llamada a un estilo de vida de austeridad solidaria, para que la vida en el planeta sea viable. Presidí la misa vespertina que estuvo muy concurrida, supongo que por la celebración de la Virgen del Valle. Homilía centrada en Abraham, padre de los creyentes, y en nuestra madre la Virgen María de Nazaret, y del Valle y de Coromoto. Cena. El Hno. Eduardo, hospitalario, nos llevó al terminal de buses. El expreso de la compañía Occidente salió puntual. Los militares causaron las acostumbradas molestias, para mostrar su poder (inútil, por demás, si hablamos de custodiar fronteras).
Llegamos con el sol a Rápidos Kamoirán. Leidy, gentil, nos brindó habitación y desayuno. A las siete, también puntual, arribó el Prof. Ismael. Viajamos con cuidado por el accidentado camino de tierra hasta el hogar del Kavanarú. Saludo a los frailes (José Manuel y Raúl) y a Naty, que luce llorosa por la reciente pérdida de su esposo Nicolás. Inicio el rito de reubicarme, dialogando ampliamente con Fr. José Manuel. Almuerzo, siesta. Al levantarme me dirijo al infocentro. Saludo a la facilitadora, Rosita, quien tiene una nueva niña, y a los usuarios de la red-e. Claudia también se conecta. En alabanza de Cristo, amén.
Después de un desayuno reparador y un baño refrescante, fuimos a caminar por el casco histórico de la odalisca del Gran Río. Legislatura, Gobernación, Antiguo museo etnográfico (desgraciadamente no tuvo continuidad), Casa del Correo del Orinoco, paseo a orillas del Padre de las aguas, La Carioca... allí nos detuvimos y los adultos bebimos algunas frías. Estando en La Carioca llegó una cuadrilla de músicos acompañando, con ritmo guayanés, una imagen de la Virgen del Valle, muy venerada en todo el oriente del país.
Almuerzo y siesta. Leí páginas de un número de la revista Concilium dedicado a la ecoteología. Una llamada a un estilo de vida de austeridad solidaria, para que la vida en el planeta sea viable. Presidí la misa vespertina que estuvo muy concurrida, supongo que por la celebración de la Virgen del Valle. Homilía centrada en Abraham, padre de los creyentes, y en nuestra madre la Virgen María de Nazaret, y del Valle y de Coromoto. Cena. El Hno. Eduardo, hospitalario, nos llevó al terminal de buses. El expreso de la compañía Occidente salió puntual. Los militares causaron las acostumbradas molestias, para mostrar su poder (inútil, por demás, si hablamos de custodiar fronteras).
Llegamos con el sol a Rápidos Kamoirán. Leidy, gentil, nos brindó habitación y desayuno. A las siete, también puntual, arribó el Prof. Ismael. Viajamos con cuidado por el accidentado camino de tierra hasta el hogar del Kavanarú. Saludo a los frailes (José Manuel y Raúl) y a Naty, que luce llorosa por la reciente pérdida de su esposo Nicolás. Inicio el rito de reubicarme, dialogando ampliamente con Fr. José Manuel. Almuerzo, siesta. Al levantarme me dirijo al infocentro. Saludo a la facilitadora, Rosita, quien tiene una nueva niña, y a los usuarios de la red-e. Claudia también se conecta. En alabanza de Cristo, amén.
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