lunes, 15 de marzo de 2010

misa y diálogos entre taurepanes y arekunas

Presidí el banquete del carpintero Mesías, donde el Espíritu aletea sobre el Pan y el Vino, para que pueda acontecer la presencia misteriosa del Jesús Nazareno, que nos llama a centrar nuestra vida en la búsqueda del Padre Bueno y en la fraternidad que reclama la reconciliación, especialmente en esta Venezuela que se desangra cada fin de semana por tantas personas, especialmente jóvenes, abaleadas.

Dialogué con Jorge, excapitán y educador a tiempo completo, sobre varios temas relacionados con la dinámica del pueblo pemón. Enfocamos la atención en los temas que Rafael Castillo, excapuchino, afirmaba que son obsesiones para quien escribe: lucha por el territorio pemón, revisión para fortalecer la organización propia desde la base, refuerzo de la identidad cultural. Comparto con Jorge la noticia de la demanda de los barí al Estado ante el TS(I), porque no es de (J)usticia sino de (I)njusticia. Demanda que no es infructuosa, porque sirve para desenmascarar a un Estado con discurso indigenista, que se niega a cumplir con el mandato constitucional de reconocer la propiedad colectiva de los pueblos originarios sobre las tierras que ancestralmente ocupan.

En la tarde fui a conversar con Demetria, arekuna simpática, que tiene cargo de coordinadora en el liceo local; hablamos con formato libre: datos existenciales de ambos, tareas, dificultades, crisis, discernimientos, amigos, proyectos...

Mientras los pemones cuenten con líderes como estos, tienen futuro; gente lúcida, honesta, con sentido de solidaridad y espíritu emprendedor. No obstante, hace falta tejer alianzas entre ellos y otros para hacer equipos de reflexión, donde, como anhela Valeriano, veterano líder de este pueblo caribe, 'se piense la realidad para afinar las acciones pertinentes', especialmente en la lucha por el derecho al territorio.

sábado, 13 de marzo de 2010

entre Akurimá, Kamoirán y Yuruaní

Ayer tuve la clase de historia de los capuchinos en Venezuela; terminamos la parte correspondiente a la colonia, usando un artículo de Micheo y Ugalde, jesuitas ambos. Leí a los novicios unos trozos de documentos del siglo XVII. Para los tres días de clase de la próxima semana utilizaremos un texto de Mons. Mariano que resume el período intermedio y describe la tercera etapa, es decir desde final del siglo XIX hasta final del siglo pasado, fecha de escritura del artículo, que forma parte del libro del centenario, 'Sus sandalias hicieron nuestras fronteras'.

En la mañana fui a visitar a Jorge González Alís, quien atraviesa por dura prueba. Lo escucho y lo encomiendo en mis pobres oraciones. También pude conversar con María Isabel, en su oficina de dirección del 'Fe y alegría' de Manakrü. Allí supe que cuatro pemones ucabistas han regresado para laborar en este instituto. Es hermoso ver que las semillas dan lugar a buenos frutos.

Estoy disfrutando de la novela 'Nieves' de Orhan Pamuk. Un poeta y periodista turco que regresa de Frankfurt a su ciudad, en una zona montañosa, con nevadas abundantes y persistentes, para investigar la causa de los suicidios de varias jóvenes musulmanas que defienden su derecho a usar el velo en clase, y reencontrarse con su amada Ipek, recién divorciada de otro poeta.

Hoy, sábado, pasé casi todo el día fuera de Santa Elena, para entrevistarme en S. Rafael con dos postulantes, Orlando y Alexánder, antes de que ellos y el Hno. Raúl entraran a Tuaukén, donde compartirán vida y fe con esa comunidad del pueblo pemón; así mismo, en S. Ignacio de Yuruaní dialogué con otros tres postulantes, José Manuel, Francisco y Simón; ellos vinieron desde Vista Alegre; estarán una semana en S. Ignacio y luego irán a Monte Bello. Estas experiencias son clave en el proceso formativo de los frailes capuchinos en Venezuela. Están en sintonía con lo escrito por Francisco de Asís hace tantos siglos: vayan en medio de ellos (a vivir el Evangelio) sujetos a toda humana creatura por Dios y, si ven que a Dios place, prediquen.

viernes, 12 de marzo de 2010

otro día en la capital de Gran Sabana

Tener internet en casa facilita la agradable tarea de compartir vida y reflexión con quienes lean este marginal blog.

Ayer tuve las dos horas cotidianas del curso de historia de la orden capuchina en Venezuela. Luego fui al Banco a sacar las mosquitas (expresión del Pobrecillo para nombrar el dinero), necesarias para la vida en una sociedad de mercado. Decía Teresa la andariega, mística carmelita del siglo XVI: 'Teresa sola no vale nada... ¡Teresa, un maravedí y Dios todo lo pueden!'. Que una mística nombre a Dios es natural; pero Teresa, mística y realista añade el dinero (los reales).

En la tarde hice nueva caminata y visité a Oswaldo, director de la casa de la cultura, quien se duele de que, a pesar del cacareado Plan nacional de lectura, no haya recursos para tener abierta la Biblioteca todo el día. Lo más grave es la pasividad con que los usuarios toman la cosa... Claro, los niveles de nuestro sistema educativo son paupérrimos. Tal vez me van a citar por decir cosas 'contra la nación'...ja.

En la noche compartí mesa y charla con Berenice, jefa de educación en el municipio, pemona-arekuna, egresada de la Universidad de los Andes, exdirectora de Misión Robinson en Gran Sabana. Ha colgado algunas fotos en facebook, que hacen memoria de su tarea como educadora. Le leo dos trozos de la obra de Steiner recién disfrutada: 'Las lecciones de los maestros'.

jueves, 11 de marzo de 2010

historia de los capuchinos en Venezuela

Miércoles, día de Mercurio, dios de los mensajeros; recuerdo el estudio de Robert Graves. Fr. Cesáreo de Armellada nos ha dejado un tesoro similar sobre los mitos pemones. Por cierto, ayer una educadora pemona me señaló que la habían consultado sobre el homoerotismo entre los pemones; quien hacía la consulta utilizó la referencia de los griegos. Dialogamos sobre Sócrates y Alcibíades en el diálogo del Banquete.

Comienzo el curso de historia de la orden capuchina en Venezuela, con los novicios (4). Usamos el texto de Micheo-Ugalde que aparece como apéndice en el tomo correspondiente a Colombia-Venezuela, en la monumental historia de la iglesia en América Latina, de CEHILA, coordinada por el filósofo argentino E. Dussel. Inicio con una introducción: actitudes ante la historia, según Nietzsche (piadosa, monumental y crítica); y amplia bibliografía sobre el tema. Apenas vimos el primer punto de la historia colonial de nuestra iglesia venezolana, donde los capuchinos tenemos puesto de honor (aún siendo hermanos menores). Un encomendero dijo: 'tan perros son los indios como los capuchinos'. Una perla para leer la historia 'desde abajo'. Los vencidos, los pobres, los otros, son el lugar epistemológico más adecuado para interpretar la realidad, según el filósofo-mártir (como S. Justino) I. Ellacuría. Evoco a O. Paz y su 'Laberinto de la soledad', para llamarnos a hacer memoria contra 'el ninguneo': los aztecas ningunearon a los indígenas anteriores; los españoles a los aztecas... el régimen del PRI a los estudiantes asesinados en Tlatelolco en 1968. El 'gas del bueno' a los universitarios venezolanos. Todo parecido con la coincidencia es pura realidad. El maestro de novicios decía que la solución de la problemática de los indígenas en América Latina pasaba por la recuperación de las raíces indígenas de todos los criollos latinoamericanos. Tema genialmente planteado por Jorge Icaza en 'El chulla Romero y Flores'.

miércoles, 10 de marzo de 2010

en la ciudad del Akurimá y el Wairén

El lunes en la noche viajé, en bus de Expresos Los Llanos, retrasado una hora en su salida, de C. Bolívar a Santa Elena, capital de la Gran Sabana, inicialmente llamada S. Francisco de Akurimá, descrita por uno de los capuchinos como una tacita de plata, aunque lo que abunda en las minas gransabaneras son el oro y los diamantes.

A quien renuncia a su tierra, casa y parientes, el Padre Bueno le dará cien veces más... Los frailes podemos experimentar eso cotidianamente. Casa, baño, desayuno... herramientas para hacer el acta y el informe de coyuntura, del postulantado inicial, para la reunión del Consejo de formación que tendrá lugar el quince de los corrientes en Caracas. El Hno. Richard llevará estos textos.

Bajé cuarenta obras de una mina bibliográfica electrónica y gratuita (Ignoria), que recomiendo a todo aquel que sea amante de la lectura y quiera ahorrar en esta Venezuela inflada en verborrea, estatismo, caudillismo, inseguridad, corrupción, ineficiencia y en alza de precios.

Dialogué con María Isabel, directora del Fe y Alegría local. Esta flaca, mestiza que se asume como pemona, es inteligente y chispeante. Está estudiando una maestría en educación en Brasil. El encuentro con líderes pemones siempre es ocasión para intentar seguir la realidad, compleja y dinámica.

Continúo disfrutando de 'Las lecciones de los maestros', de George Steiner, genial ensayista francés. Echo una ojeada a los textos que usaré en el curso de Historia de la Orden capuchina en Venezuela. Al día siguiente iniciaremos clases, con los cuatro novicios: Víctor de Ciudad Bolívar; Carlos y Karol de San José de Perijá y William de Pregonero.

En la noche, misa concelebrada con el Obispo, previo diálogo vespertino amplio y en formato libre con este epíscopo atípico; luego fui a dar el pésame a la familia de Gustavo Arfe, joven pemón que trabajaba en el equipo de Salud de pueblos indígenas y falleció en accidente terrestre en el Zulia, hace pocos días. Participé en el rezo del rosario, en el novenario, dirigido por Beatriz, tía materna del difunto. Al terminar dialogué un poco con Silvia, su hermana de él, quien también labora en el nombrado equipo de salud, a las órdenes de la médico wayú, Noly, quien vino al entierro de Gustavo, mostrando, una vez más, su sensibilidad y humanidad.

lunes, 8 de marzo de 2010

viajando hacia el sur

El domingo en la noche viajé a Ciudad Bolívar, la odalisca del Orinoco, padre río que recoge las aguas de muchos ríos para verterlas en el Atlántico, incluyendo las del Caura. El Hno. René Bross, hermanito de Foucauld, con 45 años en medio de los yekuana, es uno de los angustiados porque el paraíso del alto Caura está siendo destruido por los mineros, con la mirada complaciente de diversos organismos, incluyendo las Fuerzas Armadas. Pobre madre tierra; pobres pueblos indígenas, tan llevados y traídos en el discurso gubernamental, y tan olvidados en la práctica. Hasta ahora no consigo alguien que me diga alguna cosa buena hecha por el Ministerio de pueblos indígenas, además de servir de fuente de empleo para gente que se da buena vida por bajar línea ideológica a las comunidades originarias.

Lunes en la mañana: ya estoy en C. Bolívar. El Hno. Yornnei me busca en el terminal. Un baño, un cafecito, laudes, desayuno. Converso un poco con los hermanos, especialmente con Miguel, el guardián, indígena wayú. Los hermanos me dieron la cola hasta el terminal para ir a comprar el pasaje para esta tarde. Regreso caminando bajo el fuerte hermano sol, rumiando la existencia, el encuentro de misioneros y el evangelio cotidiano (Jesús que cuestiona el estrecho etnocentrismo judío, haciendo ver que Dios es más grande que nuestros conucos).

domingo, 7 de marzo de 2010

sábado y tercer domingo de cuaresma

El sábado el Hno. Ramón me dio la oportunidad de subir al Waraira repano, o cerro Ávila, majestuoso sultán de la odalisca capitalina. Fuimos los dos acompañando a los frailes Fidencio y Jesús, provincial y secretario de los capuchinos de Castilla. Recordé el chiste del argentino que subió al Waraira para ver cómo se veía Caracas sin él. Tiempo para caminar, dialogar, disfrutar de la vista espectacular. Pregunto acerca de la seguridad y la calidad de vida en Galipán, pueblito anterior a la figura de Parque Nacional. Me dicen que sigue siendo un espacio humano, en fuerte contraste con la ciudad de los hechos rojos; una de las más violentas de América Latina. Dios bendiga al Waraira y a Galipán, y nos ayude a humanizar a Caracas. Almorzamos arriba. Al bajar nuevamente a la contaminada capital, los castellanos se van en taxi a la iglesia de la Chiquinquirá, en La Florida, y los dos venezolanos caminamos hasta el vetusto convento de La Merced. Ramón me presta una camisa limpia para ir a La Pastora, a celebrar la misa y el bautizo de Sofía, una linda chiquilla hija de Eduardito y Sandy, miembros del Spes, un equipo de animación y formación en pastoral juvenil. Misa, bautizo, mesa y danza con las amigas Rivas. Portugueses y maracuchos hicieron sendos grupos de diálogo. Los criollos bailábamos.

Domingo: misa matutina; las Hnas. Benedicta y Nervis, franciscanas del sagrado corazón de Jesús, me saludan en la sacristía, después del banquete del carpintero mesías; Cruz, amiga pemona, también me visita; conversamos una hora en el comedor frailuno, mientras ella disfrutaba del café; me da algunas noticias sobre amigos comunes; bajamos juntos hasta la estación de Capitolio; ella se va a Quinta Crespo, a la semanal compra de víveres; yo me dirijo a adquirir el pasaje en Rodovías, a Ciudad Bolívar. Esta noche, si Dios quiere, comenzaré mi camino al sur. Caminata y meditación, de Rodovías a casa. La mezquita, una iglesia maronita, los museos, la antigua sede del Ateneo, artesanos de la calle, libreros... Almuerzo, compartido con Mons. Felipe; larga siesta. Dos entradas en este blog.