sábado, 19 de junio de 2010

Comentarios y quinto haiku

¿Alguien puede explicar lo que afirma Eljuri sobre el supuesto aumento del poder adquisitivo del venezolano en la última década?
¿Hasta cuándo aguanta el bravo pueblo tantas calamidades en nombre de una transformación social con ideología periclitada?


En El Nacional José Poyo, diputado kariña, ataca a José Luis González, candidato pemón de CONIVE en el circuito indígena del suroriente; en Correo del Caroní José Luis González se defiende y contra-ataca a José Poyo. Está anunciada la visita de una candidata warao, Eudes Guallana, del MOPIVE, a Kavanayén, para el día 24 de los corrientes. Se abren las apuestas. A menos que los descontentos logren romper la alianza de CONIVE con PSUV en este circuito, vencerá José Luis González. Simple análisis matemático.

A pesar de esas preguntas y datos, no quiero escribir sobre política.

Ha muerto Saramago, nobel portugués. Paz a sus restos y que viva su memoria.

Salmo 5: Tu senda allanas./ Por tu amor abundante/ entro en tu Casa.

Así sea para Saramago.

viernes, 18 de junio de 2010

Cuarto haiku

Salmo 4: Sepan hombres:/ Yahvé mima a su amigo/ con trigo y vino.

Ya no los llamo siervos, sino amigos, dijo el Buen Maestro. El amigo mimado con trigo y vino. Evoco amigas y amigos, sin los cuales la vida sería menos interesante y sabrosa. Trigo y vino: es imposible no leer aquí la eucaristía, anticipo del banquete del Reino del Mesías, Reino del Abba, que nos regala su Ruaj para que nuestra tierra sea como su cielo, para que tengamos pan y perdón y los compartamos.

jueves, 17 de junio de 2010

Haiku tercero

Salmo 3: Clamo a Yahvé/ desde su santo monte./ Él me responde.

El Maestro nos ha enseñado que el lugar de oración no es Garizim o Jerusalem, sino en espíritu y verdad. Oración, ayuno y limosna son obras de la piedad judía que hemos heredado los cristianos. El Carpintero Mesías nos invita a realizarlas no para ser vistos (oh, narcisismo posmoderno) sino para agradar al Altísimo que ve en lo secreto.

Pbro. Lucio Fierro y hospital local

A las 2:30 pm el Obispo del Vicariato del Caroní, Mons. Jesús A. Guerrero, dio inicio a la misa por el eterno descanso del Pbro. Lucio Fierro. Alrededor de doscientas personas participamos en esta eucaristía, en la catedral, dedicada a Santa Elena. Pregunté al Obispo por qué Lucio no era sepultado en la catedral. Me contestó que el mismo Lucio pidió ser enterrado cerca de las tumbas de sus padres, en el cementerio de la ciudad, vecino a la comunidad pemón de Manakrü. Unas trescientas personas estuvimos en ese lugar, al pie de los cerros que rodean Manakrü por el oeste. El coro entonó cantos en pemón y en castellano.

El Pbro. Lucio tenía 86 años, más de cincuenta de sacerdote; ejerció su ministerio en medio del pueblo pemón, especialmente en las pequeñas y dispersas comunidades. En un auditorio de la UCAB, en Caracas, hace años, en el contexto de un Encuentro nacional de indígenas y misioneros, afirmó que el día de su ordenación, en Guanare, de manos del Cardenal Arteaga, cubano, comenzó una fiesta que hasta entonces no había terminado. Hoy pasó de esa fiesta al banquete del Reino de los empobrecidos y los misericordiosos.

Los familiares más cercanos, el Obispo y los novicios capuchinos fueron quienes lo atendieron en los últimos meses. En la homilía, el Obispo hizo especial reconocimiento al personal del Hospital local, que en medio de limitaciones, le dieron la mejor atención posible.

Por cierto, líderes indígenas, especialmente Carlos Somera (por la correspondencia), es buena la coyuntura para hacer saber al Gobierno que las obras de reparación de la emergencia del Hospital local han durado dos años y están otra vez detenidas. Además, no hay suficiente dotación de medicinas. Muchos enfermos iban a buscar refugio en Boa Vista, cuyo hospital es admirable, pero el Gobierno brasileño, a través de su policía federal, ha cerrado esta vía.Puede parecernos cruel. Pero el Gobierno vecino no tiene por qué cargar con la ineficiencia de nuestro Gobierno maula, que deja perder toneladas de alimento y no es capaz de atender las demandas de la población. Menos verborrea y más acción eficiente. Por sus frutos los conocerán, dijo el Maestro.

miércoles, 16 de junio de 2010

Comentarios y segundo haiku

Un comentario fraterno sobre los días pasados, de celebraciones litúrgicas, en Kavanayén, publicado. Otro, del Viceministro Carlos Somera, haciendo gala de la retórica revolucionaria anti-imperialista, en contraste con lo dicho por el anciano Job en Luepa. Supuestamente el anciano al reclamar su derecho y cuestionar la verborrea anti-Bush de la ministra Nicia, está equivocado. Que los gringos son imperialistas no es una novedad. Pero el incumplimiento de la Constitución, por parte del Gobierno venezolano, en la cuestión de los territorios indígenas, no creo sea obra de Obama... en caso contrario estaremos ante un montaje genial de la CIA: Chávez títere del Imperio...ja, ja.

Hoy estuve de retiro con los cuatro postulantes: charla inicial basada en fragmentos del Papa, alemán y universal, sobre la esperanza. Tiempo para rumiar la existencia a la luz de la Palabra.

Salmo 2: El me ha dicho:/ yo te he engendrado hoy;/ tú eres mi hijo.

Somos hijos en el Hijo, Jesús de Nazaret, el Mesías carpintero, que ha venido para enseñarnos a realizar la verdad, que nos hace libres, en el amor que nos hace hermanos.

martes, 15 de junio de 2010

Haijin bíblico, 1

Cinco-siete-cinco; diecisiete sílabas y un instante. Esto es un haiku y haijin es el autor de haikus. Me propongo compartir con ustedes algunos poemas bíblicos construidos, a partir de los salmos, según la dicha estructura, por un fraile amigo, misionero como quien escribe.

Salmo 1: Dichoso el hombre/ que no sigue el camino/ de los impíos.

El camino es una metáfora poderosa. 'Yo soy el Camino', dijo el Mesías carpintero, que nos brinda unas claves para alcanzar dicha: las Bienaventuranzas; el sendero del pobre, del que llora, del sufrido, del que tiene hambre y sed de justicia, del misericordioso, del limpio de corazón, del que trabaja por la paz, del perseguido, es decir de Jesús de Nazaret.

Carlos Somera en Kavanayén

Ayer en la tarde, Carlos Somera, viceministro de pueblos indígenas, visitó este poblado arekuna y dialogó con un grupo de la comunidad, incluyéndome, sobre diversos tópicos. Comenzó por hacer un poco de historia personal, desde su comunidad Pampatamerú, donde el Aponwao se une al Kukenán, formando el Caroní, que se parece más al primero, por el color oscuro de sus aguas y por su gusto por corcovear. Pasó por sus años en el centro misional de Wonkén, los días de universitario en la aldea, en Santa Elena, sus tareas como empleado de alcaldía (promotor de los consejos comunales), su arribo al puesto actual. Insistió en que los jóvenes y las mujeres deben luchar por ganar espacios de participación. El discurso, aún haciendo referencias a Chávez y Nicia, no estuvo recargado de ideología oficialista, a diferencia de la verborrea que le escuchara a la ministra nombrada en la asamblea pemón de Fuerte Manikuyá, hace unos años, cuando un anciano indígena le dijera: 'nuestra pelea no es con Bush, ministra, es con ustedes, el gobierno, que no quieren cumplir con el mandato constitucional relacionado con nuestro territorio'. Hubo diversas intervenciones de miembros de la comunidad. Por mi parte insistí en la palabra del anciano señalado, de nombre bíblico (Job): ¿por qué el Estado no cumple con lo pautado en la Constitución y entrega los títulos de propiedad sobre sus territorios a los pueblos originarios?

En un libro de Mires sobre los pueblos indígenas en América Latina, que me obsequió el Hno.René, veterano misionero en medio de los yekuanas del Erebato, hay unas luces para la coyuntura actual de los pueblos originarios en esta Venezuela de Estado autoproclamado revolucionario y socialista: la lógica revolucionaria-marxista es finalmente occidental, materialista, desarrollista, estatista, militarista, centralista, ilustrada... y por lo tanto contraria a la racionalidad indígena. Ésta es otra, aunque próxima: animista, ecológica, a-estatal, civilista, descentralizada, popular. Apunta Mires un caso emblemático de desencuentro de indígenas y revolucionarios: los miskitos.