Los Makunaima siguieron su búsqueda del padre. Se enteraron de que los espíritus llamados mawariton (plural de mawarí) lo habían encarcelado, bajo un monte que parecía una ollita de barro (oinú) puesta boca abajo. Chiké logró establecer amistad con una mawarí, que los llevó hasta las entrañas de la montaña. Luego, con sus artes mágicas, Chiké abrió un hueco y escaparon los dos hermanos y el sol, su padre. El sol, molesto por lo ocurrido, decidió ir al cielo, a recorrer el camino que cada día hace, brindándonos su luz. Este pasaje es muy profundo: el sol aprisionado en oscuro lugar. Parecía que las tinieblas vencían a la fuente de la luz. Obvia semejanza con la pascua judía (el pueblo atrapado entre el ejército imperial y las aguas del Mar Rojo) y la pascua cristiana (Jesús aparecía derrotado en la cruz). Pero en ambas pascuas el Altísimo muestra su poder: el pueblo es liberado (los opresores humillados), el Profeta carpintero resucita (las autoridades judías y romanas quedan desconcertadas).
Los Makunaima liberan al sol. Los hombres salvando el cosmos. Una clave ecológica: tenemos tareas para el bien de la creación entera, que, según dice Pablo de Tarso, gime con dolores de parto, queriendo salir de la esclavitud a que fue sometida por el mal destructor. En un texto que recoge lo dialogado en el primer congreso pemón (década de los ochenta del siglo pasado), está, en boca de una abuela, la siguiente idea: el sol ha despertado a los hijos de los Makunaima (los pemones), que permanecieron adormecidos y dominados en la Colonia y en la República. También en la quinta, porque se ha hecho poco y mal, como señala Rigoberto Lanz, por estatismo, corrupción e ineficiencia. Yo añado, militarismo e hiperliderazgo, es decir, caudillismo. Los actuales hijos del sol deben comprender que sólo fortaleciendo la propia organización, sin dejarse instrumentalizar por el aparato estatal omnívoro, podrán ser fieles a su tradición y seguir su propia ruta.
viernes, 26 de junio de 2009
los makunaima VI
El tigre tuvo que partir de nuevo a cazar. Los Makunaima recuperaron su forma natural y se ofrecieron para ayudar a la mujer-sapo a hacer un conuco. Dura brega que implica talar y quemar. Cuando hacían la segunda tarea, los Makunaima lograron cercar a la asesina, con fuego, y la quemaron. La mujer sapo estalló en mil pedazos ígneos. Los Makunaima corrieron hacia un cercano río y pidieron al caimán que abriera su boca. Se hicieron pequeños y se refugiaron en el vientre del amigo, cuya piel ahora es arrugada por haber sufrido el efecto del agua hirviendo, calentada por los trozos ardientes de la mujer sapo.
La venganza es un movimiento espontáneo en el ser humano. La famosa ley del talión (ojo por ojo) era un intento de que la venganza tuviera medida (no dos o tres ojos por ojo). Pero el Maestro ha venido a hacer pedazos nuestra manera de ver el mundo. En lugar de venganza, perdón. Cada vez que rezamos el Padre nuestro le decimos a Dios: perdónanos así como nosotros perdonamos. El Maestro crucificado rezó así: perdónales, porque no saben lo que hacen.
El caimán, un amigo que sirve de refugio. Ben Sirac capítulo 6: un buen amigo es un refugio. Quiera Dios que todos podamos disfrutar de la amistad profunda y duradera. ‘Ya no los llamo siervos, sino amigos’, dice el Buen Jesús. Él es el mejor amigo. Nadie nos conoce como él, nadie nos quiere como él, nadie puede ayudarnos tanto como él. Él también ha sufrido para librarnos del mal. ‘Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amados’. Mi maestro de novicios decía que las promesas de amor de muchas parejas son de este tenor: ‘Te amo eternamente (hasta el viernes por la tarde)’. El paréntesis no es explicitado, claro está; pero está en la intención, porque el viernes empieza la parranda que puede dar lugar a aventuras que ponen límite a la eternidad prometida.
La venganza es un movimiento espontáneo en el ser humano. La famosa ley del talión (ojo por ojo) era un intento de que la venganza tuviera medida (no dos o tres ojos por ojo). Pero el Maestro ha venido a hacer pedazos nuestra manera de ver el mundo. En lugar de venganza, perdón. Cada vez que rezamos el Padre nuestro le decimos a Dios: perdónanos así como nosotros perdonamos. El Maestro crucificado rezó así: perdónales, porque no saben lo que hacen.
El caimán, un amigo que sirve de refugio. Ben Sirac capítulo 6: un buen amigo es un refugio. Quiera Dios que todos podamos disfrutar de la amistad profunda y duradera. ‘Ya no los llamo siervos, sino amigos’, dice el Buen Jesús. Él es el mejor amigo. Nadie nos conoce como él, nadie nos quiere como él, nadie puede ayudarnos tanto como él. Él también ha sufrido para librarnos del mal. ‘Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amados’. Mi maestro de novicios decía que las promesas de amor de muchas parejas son de este tenor: ‘Te amo eternamente (hasta el viernes por la tarde)’. El paréntesis no es explicitado, claro está; pero está en la intención, porque el viernes empieza la parranda que puede dar lugar a aventuras que ponen límite a la eternidad prometida.
jueves, 25 de junio de 2009
los makunaima V
Los Makunaima decidieron esperar su oportunidad para vengar el asesinato de su madre. Estaban en buena relación con la mujer-sapo cuando sintieron que llegaba el esposo, el tigre. Con un conjuro (tarén) se hicieron pequeños, como piedritas. El tigre y la mujer sapo intentaron machacarlos, pero no pudieron. Tampoco lograron que se cocinaran en agua hirviente. Los Makunaima decían ‘dureza, dureza’, cuando trataban de triturarlos y ‘frío, frío’, cuando los pusieron sobre el fuego. La intención de la pareja asesina quedó frustrada. El tigre pudo devorar a la madre, pero no a los hijos. En espiritualidad hay un principio tradicional: agere contra. Actuar en contra de lo que sabemos que no corresponde al modelo de vida. Por ejemplo, contra lujuria, castidad; contra ira, paz… Resulta que este principio antiguo ha sido retomado por la escuela sicológica de V. Frankl, quien se reconocía freudiano, pero crítico. No quería, como los fariseos con las viudas, devorar la hacienda de sus clientes so pretexto de largas indagaciones en su historia de vida. Trataba de provocar rápidos cambios en la vida del paciente, llamándolo reciamente a trabajar contra los síntomas y las causas de sus dolencias.
Hay en los pemones, y así es en general en las culturas tradicionales, un profundo respeto y una honda confianza ante la palabra y su poder. La escuela de V. Frankl se llama Logoterapia (terapia por la palabra). Al leer a Frankl uno no puede menos que recordar a Heráclito, filósofo griego, y el prólogo de S. Juan: en el principio existía el Logos.
Hay en los pemones, y así es en general en las culturas tradicionales, un profundo respeto y una honda confianza ante la palabra y su poder. La escuela de V. Frankl se llama Logoterapia (terapia por la palabra). Al leer a Frankl uno no puede menos que recordar a Heráclito, filósofo griego, y el prólogo de S. Juan: en el principio existía el Logos.
miércoles, 24 de junio de 2009
los makunaima IV
Resulta que el tigre había cambiado las señales, para confundir a los buscadores. De esta manera fueron a parar a la casa del depredador felino, donde encontraron a su esposa, la mujer-sapo. Señales cambiadas. En el Ben Sirac, capítulo 9, se nos indica: 'Considera que caminas entre trampas'. El Maestro nos enseña: sean astutos como serpientes. La vigilancia de sí (nepsis en griego) debe hacerse actitud constante y debe dirigirse también a lo externo: atención al entorno. En el budismo zen se considera la meditación, la clave de la vida, un flujo entre atención (al entorno) y concentración (en el propio hondón).
Los hijos fueron a cazar y dejaron a su madre en amistosa relación con la mujer sapo, quien aprovechó para envenenarla. Cazar es una actividad lúdica para los pemones, aún siendo de escaso aporte alimenticio, por la escasez de piezas grandes en un suelo pobre en nutrientes, aunque rico en minerales, incluso preciosos (oro y diamantes). Los makunaima estaban cazando con cerbatana. Los pemones leen, poéticamente, que una pequeña planta sabanera, que parece flechada con dardos, por las rectas ramitas que brotan de ella, es el testigo de esas cacerías: parece que los makunaima no tenían muy buena puntería. Humor y capacidad de observación: dos cualidades pemones muy importantes para la vida cotidiana.
Un pajarito (kachipirau) intentaba avisarles del peligro que corría su madre, pero al tener que escapar del acoso constante de los cazadores, no podía notificarles. Finalmente el hermano mayor comprendió lo que sucedía y propuso a Chiké que lo dejaran tranquilo para que pudiera expresarse. Entonces el pajarito les dio su mensaje. Corrieron hacia la casa de la mujer-sapo, pero ya era tarde: su madre estaba muerta. La mujer-sapo les dio una explicación que ellos sabían falsa, pero disimularon y decidieron esperar para vengarse. La naturaleza nos envía señales, pero si no las atendemos a tiempo tendremos graves consecuencias. Profundo y actualísimo motivo. Distintas personalidades y organizaciones, desde el pronunciamiento del Club de Roma, nos están llamando a revisar nuestro estilo de vida, para ser más austeros y solidarios, o la sociedad saltará en pedazos, históricos y cósmicos. El nivel de consumo de la clase media norteamericana, por poner un ejemplo, no es universalizable: agotaríamos los recursos. El calentamiento global ya está haciendo notar sus efectos.
Los hijos fueron a cazar y dejaron a su madre en amistosa relación con la mujer sapo, quien aprovechó para envenenarla. Cazar es una actividad lúdica para los pemones, aún siendo de escaso aporte alimenticio, por la escasez de piezas grandes en un suelo pobre en nutrientes, aunque rico en minerales, incluso preciosos (oro y diamantes). Los makunaima estaban cazando con cerbatana. Los pemones leen, poéticamente, que una pequeña planta sabanera, que parece flechada con dardos, por las rectas ramitas que brotan de ella, es el testigo de esas cacerías: parece que los makunaima no tenían muy buena puntería. Humor y capacidad de observación: dos cualidades pemones muy importantes para la vida cotidiana.
Un pajarito (kachipirau) intentaba avisarles del peligro que corría su madre, pero al tener que escapar del acoso constante de los cazadores, no podía notificarles. Finalmente el hermano mayor comprendió lo que sucedía y propuso a Chiké que lo dejaran tranquilo para que pudiera expresarse. Entonces el pajarito les dio su mensaje. Corrieron hacia la casa de la mujer-sapo, pero ya era tarde: su madre estaba muerta. La mujer-sapo les dio una explicación que ellos sabían falsa, pero disimularon y decidieron esperar para vengarse. La naturaleza nos envía señales, pero si no las atendemos a tiempo tendremos graves consecuencias. Profundo y actualísimo motivo. Distintas personalidades y organizaciones, desde el pronunciamiento del Club de Roma, nos están llamando a revisar nuestro estilo de vida, para ser más austeros y solidarios, o la sociedad saltará en pedazos, históricos y cósmicos. El nivel de consumo de la clase media norteamericana, por poner un ejemplo, no es universalizable: agotaríamos los recursos. El calentamiento global ya está haciendo notar sus efectos.
los makunaima III
El mito de los makunaima continúa, diciendo que el sol se fue de compras hacia la actual zona en reclamación (¿cuándo tendrá efecto ese reclamo histórico contra un hecho de la rapacidad inglesa?). El mito apunta así la ausencia del padre, dato muy actual en la sociedad venezolana. El padre puede estar ausente físicamente o síquicamente. Se ha marchado o sólo aporta el dinero para la casa, pero sin muestras de afecto y ejercicio necesario de la autoridad que guía y moldea. El presidente Lugo (exobispo, aunque su consagración sea eterna), tristemente, ha declarado que en Paraguay el 70% de los niños no saben quién es su padre. Alejandro Moreno, con sesudos estudios suyos y de su equipo del centro de investigaciones populares, manifiesta que la ausencia del padre es, con frecuencia, causada por la madre (la esposa que se define sólo como tal, como la Susanita de Mafalda) o por su propia madre, que termina echando de la vida de su hijo a la esposa 'competidora'. El Concilio plenario de la iglesia en Venezuela ha lanzado, especialmente en su documento sobre la Familia, un reto a toda la sociedad, particularmente a quienes nos decimos bautizados, discípulos de Jesús de Nazaret: educar para formar parejas estables, que respondan al proyecto de Dios: un hombre y una mujer, unidos por amor, para toda la vida.
Los hijos y la madre se fueron en busca del ausente. En el camino, como en la vida y en el cuento de Borges, encontraron una bifurcación. Entonces uno de ellos recordó que el padre había dicho que en esas ocasiones él dejaría señales (coprónicas: unas plumitas sobre sus heces). Es necesario aprender a leer las señales existenciales para saber qué dirección tomar, qué camino elegir. Una de las claves del seguimiento de Jesús es el discernimiento: aprendan a juzgar por ustedes mismos, dice el Maestro. Leer los signos de los tiempos es interpelación del Concilio Vaticano II, hoja de ruta de la Iglesia católica desde 1965.
Los hijos y la madre se fueron en busca del ausente. En el camino, como en la vida y en el cuento de Borges, encontraron una bifurcación. Entonces uno de ellos recordó que el padre había dicho que en esas ocasiones él dejaría señales (coprónicas: unas plumitas sobre sus heces). Es necesario aprender a leer las señales existenciales para saber qué dirección tomar, qué camino elegir. Una de las claves del seguimiento de Jesús es el discernimiento: aprendan a juzgar por ustedes mismos, dice el Maestro. Leer los signos de los tiempos es interpelación del Concilio Vaticano II, hoja de ruta de la Iglesia católica desde 1965.
martes, 23 de junio de 2009
los makunaima II
Antes escribí que los pemones se entienden como hijos del sol. Ese es el nombre de uno de los grupos musicales de Kavanayén. Francisco de Asís, el Pobrecillo, el Hermano universal, el poeta predicador, el místico más humano... llamaba a sus frailes a dedicarse a una genial tarea apostólica: cantar. El compuso el Cántico de las creaturas, donde llama al astro rey, señor hermano sol, y lo reconoce como aquel que lleva por los cielos noticia de su autor. La luz atraviesa el cántico de Francisco: la luna, las estrellas y el hermano fuego son otras creaturas luminosas.
El poeta de la Dama Pobreza y del cosmos quería que sus frailes cantemos al Hermano sol y a todas las creaturas, frutos de la sabiduría amorosa del Abismo sin origen a quien Jesús de Nazaret nos enseñó a llamar Abba (un padre lleno de ternura). El Altísimo ha creado con su Soplo y con su Palabra, y con la palabra inspirada Francisco canta a la creación y la invita a alabar a Dios.
Los pemones son hijos del sol y de una mujer de jaspe (piedra rojiza). La mujer es obra de Tuenkarún, creatura de las oscuras aguas. Sol, piedra y agua... sólo falta el viento para completar los cuatro elementos. El soplo es importante en la vida cotidiana pemón: puede acompañar el tarén (para curar) o el muimandok (para dañar). Sol y piedra: luminosidad y opacidad. Así es la realidad, así somos los seres humanos. Sutileza y firmeza: otra clave interesante. Ser sutiles y al mismo tiempo fuertes. Leonardo Boff ha descrito a Francisco con dos palabras similares: ternura y vigor. Ligereza (la luz no pesa) y pesantez: águila y gallina; otra vez hago eco a una obra de Boff. O con categorías cervantinas: Don Quijote y Sancho Panza. Estamos hechos de tierra, pero estamos llamados a buscar los bienes de arriba... Simone Weil tituló una de sus obras: La gravedad y la gracia. Nos afecta la ley de la gravedad, pero estamos llamados a ir hacia la casa del Padre, como Jesús en la ascensión. Cuánta sabiduría en esos poderosos símbolos míticos.
El poeta de la Dama Pobreza y del cosmos quería que sus frailes cantemos al Hermano sol y a todas las creaturas, frutos de la sabiduría amorosa del Abismo sin origen a quien Jesús de Nazaret nos enseñó a llamar Abba (un padre lleno de ternura). El Altísimo ha creado con su Soplo y con su Palabra, y con la palabra inspirada Francisco canta a la creación y la invita a alabar a Dios.
Los pemones son hijos del sol y de una mujer de jaspe (piedra rojiza). La mujer es obra de Tuenkarún, creatura de las oscuras aguas. Sol, piedra y agua... sólo falta el viento para completar los cuatro elementos. El soplo es importante en la vida cotidiana pemón: puede acompañar el tarén (para curar) o el muimandok (para dañar). Sol y piedra: luminosidad y opacidad. Así es la realidad, así somos los seres humanos. Sutileza y firmeza: otra clave interesante. Ser sutiles y al mismo tiempo fuertes. Leonardo Boff ha descrito a Francisco con dos palabras similares: ternura y vigor. Ligereza (la luz no pesa) y pesantez: águila y gallina; otra vez hago eco a una obra de Boff. O con categorías cervantinas: Don Quijote y Sancho Panza. Estamos hechos de tierra, pero estamos llamados a buscar los bienes de arriba... Simone Weil tituló una de sus obras: La gravedad y la gracia. Nos afecta la ley de la gravedad, pero estamos llamados a ir hacia la casa del Padre, como Jesús en la ascensión. Cuánta sabiduría en esos poderosos símbolos míticos.
los makunaima I
Los pemones tienen un rico acervo de relatos (en su idioma, en singular, pantón). Fr. Cesareo de Armellada, quien fuera el más grande estudioso de la cultura de este pueblo del sureste del Edo. Bolívar, publicó dos tomos titulados Taurón pantón (Así dice el cuento).
Tal vez el principal pantón sea el de los Makunaima, los hijos del sol y la mujer de jaspe, que son los protopemones.
Para comprender los mitos pemones es necesario recordar que en el tiempo inicial todas las cosas eran pemones, es decir tenían capacidad de pensamiento, sentimiento y relación. El sol aparece por eso haciendo su conuco y experimentando la soledad. Tuenkarún, una creatura de las aguas (normalmente oscuras en los ríos de la Gran Sabana), es atrapada por el sol, con la pretensión de hacerla su mujer; pero Tuenkarún logra ser liberada con la promesa de enviarle una compañera adecuada. Hay tres intentos: la primera es blanca (de tavá, arcilla de ese color), la segunda es negra (de cera), la tercera (y exitosa) es rojiza, de jaspe (kakó).
La primera mujer se deshace al intentar sacar agua del río; la segunda se derrite al tratar de cocinar. La tercera llena el corazón del sol y con ella forma pareja estable y tiene dos hijos. El menor es llamado Chiké (nigua).
Los pemones se comprenden, como muchas otras culturas indígenas, como hijos del sol. Es interesante: el sol es efectivamente fuente de vida para nuestro planeta azul. En pemón hay una palabra para decir la luz del espíritu, auka. La luz física del sol, viyú, y auka, tienen relación. El sol es fuente de luz física y espiritual. Un detalle curioso: en los países del norte de Europa aumentan las depresiones y los suicidios en los meses en que hay menos luz solar. Sabiduría indígena presente en sus mitos.
Tal vez el principal pantón sea el de los Makunaima, los hijos del sol y la mujer de jaspe, que son los protopemones.
Para comprender los mitos pemones es necesario recordar que en el tiempo inicial todas las cosas eran pemones, es decir tenían capacidad de pensamiento, sentimiento y relación. El sol aparece por eso haciendo su conuco y experimentando la soledad. Tuenkarún, una creatura de las aguas (normalmente oscuras en los ríos de la Gran Sabana), es atrapada por el sol, con la pretensión de hacerla su mujer; pero Tuenkarún logra ser liberada con la promesa de enviarle una compañera adecuada. Hay tres intentos: la primera es blanca (de tavá, arcilla de ese color), la segunda es negra (de cera), la tercera (y exitosa) es rojiza, de jaspe (kakó).
La primera mujer se deshace al intentar sacar agua del río; la segunda se derrite al tratar de cocinar. La tercera llena el corazón del sol y con ella forma pareja estable y tiene dos hijos. El menor es llamado Chiké (nigua).
Los pemones se comprenden, como muchas otras culturas indígenas, como hijos del sol. Es interesante: el sol es efectivamente fuente de vida para nuestro planeta azul. En pemón hay una palabra para decir la luz del espíritu, auka. La luz física del sol, viyú, y auka, tienen relación. El sol es fuente de luz física y espiritual. Un detalle curioso: en los países del norte de Europa aumentan las depresiones y los suicidios en los meses en que hay menos luz solar. Sabiduría indígena presente en sus mitos.
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