Los frailes capuchinos en Venezuela nos unimos a la celebración de toda la Familia Franciscana, familia del joven ítaloumbro que en el siglo XIII lograra la aprobación de su regla y vida, la que el Altísimo le había dado a conocer. Estamos celebrando los 800 años de ese documento cuya vigencia pasa por la vivencia cotidiana de quienes nos decimos herederos de ese carisma, de ese don del Altísimo a Asís en 1210, y desde allí y desde entonces, para Italia, Europa y el mundo, en la Iglesia católica y más allá de ella... Quién puede contar los granos de arena de la playa o las gotas del mar. Quién puede narrar los momentos de oración, los gestos de fraternidad, las consecuencias de la humildad y la solidaridad con los empobrecidos, que ese proyecto de vida evangélica ha generado a lo largo de la historia y en tantos rincones del globo de la madre tierra, que nos sustenta y gobierna, según dicho Poverello y poeta.
En onda con esa vuelta a las fuentes y el aggiornarse que nos pide la cambiante dinámica de la realidad, los capuchinos en Venezuela nos planteamos reflexionar sobre quiénes somos, dónde estamos, qué hacemos, hacia dónde vamos... En noviembre tendremos, Dios mediante, una asamblea viceprovincial que ya comenzamos a preparar. Hoy estuve leyendo papeles de trabajo y el resultado final de una tarea similar hecha en 1991. Hago eco a algunos puntos: en el diagnóstico se subraya que la institución envejece, es decir que los veteranos castellanos ya tienen mucha edad; por otra parte, se nos llama a bregar más en la pastoral juvenil-vocacional y en la selección correspondiente; en formación inicial se subraya la importancia de cuidar la identidad franciscana-capuchina; se insiste en que necesitamos ser fieles al diálogo, el capítulo local, la oración personal y comunitaria y la realización de una pastoral posconciliar y latinoamericana, dando prioridad en ella a los empobrecidos y a los indígenas.
Lo dicho sobre progresivo envejecimiento es dato vigente (ja... seguimos envejeciendo, claro); los capuchinos somos privilegiados en el contexto de la vida consagrada en Venezuela, en cuanto a candidatos que tocan a nuestra puerta; un promedio de seis jóvenes por año ingresan al postulantado; de esos, según los datos de tres décadas, el 15% tiene posibilidades de finalizar el proceso de formación y perseverar en la Orden; en formación inicial acabamos de realizar un profundo cambio, de manera que durante seis años los candidatos harán un proceso de iniciación sin estudios académicos; estos estudios quedan pospuestos para después de la profesión perpetua; la fidelidad a la oración, la fraternidad y la minoridad (diálogo, capítulo local, pastoral actualizada y contextualizada) es tarea constante. Creo que ese eco nos da pistas para la asamblea. Ampliando el ángulo, podemos ver que hay una crisis económica global, crisis que algunos ubican en un nivel más profundo (crisis civilizatoria); un populismo galopante en América Latina, con sus caudillos nacionales; un presidente usamericano afro y un papa alemán que nos desafía a realizar la caridad en la verdad (tercera encíclica). Pudiéramos incluir más detalles, como Berlusconi y sus Lolitas (no la de Nabokov), los conflictos étnicos en China y la persistente hambre en África.
miércoles, 8 de julio de 2009
en la odalisca del Ávila
Hoy El Nacional se ha puesto al día con la muerte trágica del Cap. Alfonso Rodríguez, piloto de Transmandú. Ayer escribí y hoy lo repito, que el Cap. Alfonso era aviador famoso por su veteranía y su bonhomía. Era el piloto más asiduo en la zona de Kamarata. En más de una ocasión me sacó, gratuitamente, de Kamarata a Luepa, donde solía ir a cargar alimentos para el campamento de Edelca en Canaima. Uno mis oraciones a la de mucha gente de la Gran Sabana, pidiendo paz para un 'buena gente', como dijera Cortés, un dibujante español, sobre Francisco de Asís. En este mundo de tanta palabrería hueca y abundantes egoísmo e indiferencia, personas como el Cap. Alfonso son una lamparita de barro. No se trata de maldecir la oscuridad, sino de poner algo de luz a nuestro derredor.
Nuevamente estoy en la capital nacional: ayer una amiga me preguntaba por qué me frotaba la nariz y los ojos... Soy un montuno en medio del ruido y el humo de esta gran ciudad. Recuerdo que Fr. Deogracias Fernández, quien fuera misionero en medio de los pemones, en la Gran Sabana, por más de cuarenta años, cuando alguien comentaba que era admirable por vivir tantos años en pequeñas comunidades, en el profundo sur, contestaba: admirables son ustedes que aguantan vivir en las grandes ciudades, acosados por la inseguridad, el miedo, la basura, la contaminación, el ruido... Una muestra de su genio y humor. Amor y humor necesita este mundo, decía Sta. Teresita de Lisieux, cuyo santuario nacional coincide que se encuentra en medio de los pemones, en Kavanayén, por iniciativa de su 'financista', Fr. Benigno de Fresnellino. Los recursos conseguidos por él fueron bien aprovechados por Fr. Víctor de Carbajal; ambos fueron frailes capuchinos provenientes de la Provincia de Castilla. Qué diferencia con los desastres de los gobiernos de esta dolida Venezuela. Ante los datos económicos uno se acuerda de un chiste de un humorista colombiano: si a los venezolanos los ponen a administrar el Sahara, llegará a faltar la arena.
Nuevamente estoy en la capital nacional: ayer una amiga me preguntaba por qué me frotaba la nariz y los ojos... Soy un montuno en medio del ruido y el humo de esta gran ciudad. Recuerdo que Fr. Deogracias Fernández, quien fuera misionero en medio de los pemones, en la Gran Sabana, por más de cuarenta años, cuando alguien comentaba que era admirable por vivir tantos años en pequeñas comunidades, en el profundo sur, contestaba: admirables son ustedes que aguantan vivir en las grandes ciudades, acosados por la inseguridad, el miedo, la basura, la contaminación, el ruido... Una muestra de su genio y humor. Amor y humor necesita este mundo, decía Sta. Teresita de Lisieux, cuyo santuario nacional coincide que se encuentra en medio de los pemones, en Kavanayén, por iniciativa de su 'financista', Fr. Benigno de Fresnellino. Los recursos conseguidos por él fueron bien aprovechados por Fr. Víctor de Carbajal; ambos fueron frailes capuchinos provenientes de la Provincia de Castilla. Qué diferencia con los desastres de los gobiernos de esta dolida Venezuela. Ante los datos económicos uno se acuerda de un chiste de un humorista colombiano: si a los venezolanos los ponen a administrar el Sahara, llegará a faltar la arena.
martes, 7 de julio de 2009
de Guayana a Caracas
Viajé en expresos occidente, de Santa Elena a Pto. Ordaz. La compañera de asiento era una simpática joven brasileña, que habla muy bien castellano. Me preguntó cómo se reza 'eso', al ver el rosario... Trató de recordar el ave maría, en portugués, y lo hizo, con alguna falla. Dijo que le gusta la oración... Evoqué a Sta. Teresa de Ávila, gigante en la historia de la espiritualidad, maestra de oración, que dice, orar es algo sencillo, traer a Jesús (y a María) a la memoria y al corazón. Afirma Ciorán que mucha gente envidia a quien tiene éxito profesional, grandes cuentas bancarias, fama... pero que sólo son envidiables los que saben rezar. Todo lo estimo basura con tal de alcanzar a Cristo (Fil 3, 8). En realidad, como dice Pablo, todos hemos sido alcanzados por él, por creación y por recreación (somos creaturas nuevas, en Él). Él es el vino nuevo que nos quiere odres nuevos. ¿Por qué entonces hay tanto mal? Misterio de iniquidad, ante el cual cabe el silencio contemplativo y la praxis consecuente. No puedo eliminar la oscuridad, pero puedo brindar algo de luz a mi alrededor, como el cocuyo del relato pemón o la lamparita de barro de Tagore.
Llegamos con retraso a Pto. Ordaz. Taxi hasta el aeropuerto. El Obispo me obsequió el pasaje aéreo. En el Correo del Caroní aparece confirmada la noticia de la muerte trágica del Cap. Alfonso Rodríguez, piloto de Transmandú, famoso por su veteranía y su bonhomía. Hombre solidario con los pemones, especialmente con los de la región de Kamarata; amigo del misionero dominico, Jaime, quien seguro lo tendrá presente en sus oraciones, como quien escribe. Los creyentes somos seres humanos comunes y corrientes, por eso atravesamos por las mismas pruebas; pero tenemos un bálsamo, un consuelo, la fe en el crucificado que ha resucitado. 'Vengan a mi los agobiados, yo los aliviaré... Yo soy la resurrección y la vida'. Paz para quien surcara los cielos gransabaneros con un corazón de Saint Exupery, escritor de 'El Principito'.
Vuelo sereno, en aeropostal, y taxi hasta el vetusto convento de La Merced, donde está enterrado el predecesor de Mons. Guerrero, Diego Alonso Nistal, primer obispo del Vicariato del Caroní. El Nacional luce atrasado en la noticia sobre el Cap. Alfonso. Suele suceder que el centro no conoce la realidad del sur profundo, por eso me gusta tanto el Correo del Caroní. Por eso disfrutaba tanto los artículos del poeta Luis Alberto Crespo sobre la Venezuela otra (provinciana, campesina, indígena...) en el Papel literario.
Llegamos con retraso a Pto. Ordaz. Taxi hasta el aeropuerto. El Obispo me obsequió el pasaje aéreo. En el Correo del Caroní aparece confirmada la noticia de la muerte trágica del Cap. Alfonso Rodríguez, piloto de Transmandú, famoso por su veteranía y su bonhomía. Hombre solidario con los pemones, especialmente con los de la región de Kamarata; amigo del misionero dominico, Jaime, quien seguro lo tendrá presente en sus oraciones, como quien escribe. Los creyentes somos seres humanos comunes y corrientes, por eso atravesamos por las mismas pruebas; pero tenemos un bálsamo, un consuelo, la fe en el crucificado que ha resucitado. 'Vengan a mi los agobiados, yo los aliviaré... Yo soy la resurrección y la vida'. Paz para quien surcara los cielos gransabaneros con un corazón de Saint Exupery, escritor de 'El Principito'.
Vuelo sereno, en aeropostal, y taxi hasta el vetusto convento de La Merced, donde está enterrado el predecesor de Mons. Guerrero, Diego Alonso Nistal, primer obispo del Vicariato del Caroní. El Nacional luce atrasado en la noticia sobre el Cap. Alfonso. Suele suceder que el centro no conoce la realidad del sur profundo, por eso me gusta tanto el Correo del Caroní. Por eso disfrutaba tanto los artículos del poeta Luis Alberto Crespo sobre la Venezuela otra (provinciana, campesina, indígena...) en el Papel literario.
lunes, 6 de julio de 2009
de Kavanayén a Santa Elena
Sábado y domingo no tenemos servicio de infocentro en nuestra comunidad gransabanera. Hoy, lunes, a las 5:00 am salí de Kavanayén, acompañado por el Hno. Alexander e Isabel, una joven de la localidad que trabaja en Rápidos Kamoirán. En este lugar nos detuvimos, para dejar nuestra pasajera, desayunar y reponer combustible. Aproveché para saludar a la dueña, Emilia, una empresaria pemón, hija de la señora Margarita, que desde el cielo bendecirá los esfuerzos de su emprendedora hija.
La señora Margarita fue la primera educadora de su comunidad. Educadora en las letras y en la fe, contratada, entonces, por el Vicariato del Caroní, institución católica heredera directa de las heroicas misiones catalanas y capuchinas del Caroní. Emilia también ha sido educadora; además: jefa de la comunidad, concejal, buena esposa, madre de dos jóvenes (Cherry y Leidy, ya casados y con hijos). Cherry fue candidato a alcalde, en Gran Sabana, en los últimos comicios, por un partido local, indígena. Fue derrotado por el candidato oficialista, Manolo De Jesús (expepetista pasado al psuv).
A las 9:30 empujábamos las puertas del banco guayana para hacer arreglos pertinentes en nuestra modesta cuenta de ahorro. La mañana se fue en diligencias bancarias: referencias, fotocopias, cédulas, firmas, huellas... Al salir del banco topé con el Hno. Francisco Gómez, quien confirma que Silviano, exjefe de S. Rafael de Kamoirán y actual líder de un grupo local de la secta de la cienciología (Hubbard y compañía), rompió la tregua que hace año y medio habíamos acordado. La comunidad católica debe respeto a su grupo de cienciólogos, pero ellos también deben respeto a la comunidad católica. Hace poco se hizo presente en S. Rafael, diciendo las usuales tonterías de los sectarios, aderezadas con groserías y blasfemias de su propio y no muy ilustrado ingenio. La comunidad se reunió posteriormente y decidió no volver a aceptar sus 'conferencias'.
Después del almuerzo, compartiendo un postre de mango, tuve ocasión de dialogar con el Obispo Guerrero, quien hace poco estuviera en Roma, junto con sus colegas venezolanos, en la visita ad limina, visita oficial que realizan cada cinco años.
Escribo esta entrada desde el hospitalario noviciado capuchino, donde todos los hermanos se encuentran bien, especialmente el Hno. Bazarra, nuestra versión del protagonista de 'UP'.
La señora Margarita fue la primera educadora de su comunidad. Educadora en las letras y en la fe, contratada, entonces, por el Vicariato del Caroní, institución católica heredera directa de las heroicas misiones catalanas y capuchinas del Caroní. Emilia también ha sido educadora; además: jefa de la comunidad, concejal, buena esposa, madre de dos jóvenes (Cherry y Leidy, ya casados y con hijos). Cherry fue candidato a alcalde, en Gran Sabana, en los últimos comicios, por un partido local, indígena. Fue derrotado por el candidato oficialista, Manolo De Jesús (expepetista pasado al psuv).
A las 9:30 empujábamos las puertas del banco guayana para hacer arreglos pertinentes en nuestra modesta cuenta de ahorro. La mañana se fue en diligencias bancarias: referencias, fotocopias, cédulas, firmas, huellas... Al salir del banco topé con el Hno. Francisco Gómez, quien confirma que Silviano, exjefe de S. Rafael de Kamoirán y actual líder de un grupo local de la secta de la cienciología (Hubbard y compañía), rompió la tregua que hace año y medio habíamos acordado. La comunidad católica debe respeto a su grupo de cienciólogos, pero ellos también deben respeto a la comunidad católica. Hace poco se hizo presente en S. Rafael, diciendo las usuales tonterías de los sectarios, aderezadas con groserías y blasfemias de su propio y no muy ilustrado ingenio. La comunidad se reunió posteriormente y decidió no volver a aceptar sus 'conferencias'.
Después del almuerzo, compartiendo un postre de mango, tuve ocasión de dialogar con el Obispo Guerrero, quien hace poco estuviera en Roma, junto con sus colegas venezolanos, en la visita ad limina, visita oficial que realizan cada cinco años.
Escribo esta entrada desde el hospitalario noviciado capuchino, donde todos los hermanos se encuentran bien, especialmente el Hno. Bazarra, nuestra versión del protagonista de 'UP'.
viernes, 3 de julio de 2009
día de retiro
Un retiro es una oportunidad para hacer silencio durante varias horas, para practicar la nepsis de los padres del desierto, es decir la vigilancia de uno mismo.
Hoy he estado de retiro con los tres postulantes, Diego, Marcel y Dixon, en la casa que las franciscanas tienen cerca de Kavanayén. Este es el último retiro que comparto con ellos, que están finalizando su primer año de formación en la Orden de hermanos menores capuchinos. Tuve entrevista personal con cada uno y bastante tiempo para rumiar la existencia, en medio de la belleza de la Gran Sabana. Un saltamontes, inmóvil en una ramita, con sus vistosos colores (anaranjado y negro) me hizo recordar a las científicas del proyecto Riesgo, pues Iokiñe, una de ellas, tomó ese insecto como símbolo de quienes participamos en dicho proyecto.
Usé algunos detalles de la carta del Hno. Mauro, ministro general capuchino, como introducción al retiro: formarnos para el seguimiento de Jesús, para los votos (pobreza, castidad y obediencia), para la vivencia cotidiana de la oración, la fraternidad y la minoridad (austeridad, solidaridad, humildad).
En el silencio la memoria fluye: los años sesenta y la familia, especialmente madre, padre, los hermanos; los setenta, los estudios y el noviazgo (Rosita siempre recordada); los ochenta, la ruptura y la formación inicial (Bazarra y Claudia); los noventa y la misión (Mons. Jesús Alfonso y varias mujeres indígenas); los últimos nueve años, continuando en las tareas misionales y formativas (Pbro. Lucio y tantos hermanos y hermanas)... Perdón por mis faltas, Señor; gracias por tu misericordia; te ruego por los formandos capuchinos, por el Hno. Ernesto y sus consejeros, por la pequeña grey de Kavanayén y las comunidades vecinas, por el pueblo pemón, por el Vicariato y su obispo, por la madre Iglesia y el Papa, por el viejo cosmos.
Hoy he estado de retiro con los tres postulantes, Diego, Marcel y Dixon, en la casa que las franciscanas tienen cerca de Kavanayén. Este es el último retiro que comparto con ellos, que están finalizando su primer año de formación en la Orden de hermanos menores capuchinos. Tuve entrevista personal con cada uno y bastante tiempo para rumiar la existencia, en medio de la belleza de la Gran Sabana. Un saltamontes, inmóvil en una ramita, con sus vistosos colores (anaranjado y negro) me hizo recordar a las científicas del proyecto Riesgo, pues Iokiñe, una de ellas, tomó ese insecto como símbolo de quienes participamos en dicho proyecto.
Usé algunos detalles de la carta del Hno. Mauro, ministro general capuchino, como introducción al retiro: formarnos para el seguimiento de Jesús, para los votos (pobreza, castidad y obediencia), para la vivencia cotidiana de la oración, la fraternidad y la minoridad (austeridad, solidaridad, humildad).
En el silencio la memoria fluye: los años sesenta y la familia, especialmente madre, padre, los hermanos; los setenta, los estudios y el noviazgo (Rosita siempre recordada); los ochenta, la ruptura y la formación inicial (Bazarra y Claudia); los noventa y la misión (Mons. Jesús Alfonso y varias mujeres indígenas); los últimos nueve años, continuando en las tareas misionales y formativas (Pbro. Lucio y tantos hermanos y hermanas)... Perdón por mis faltas, Señor; gracias por tu misericordia; te ruego por los formandos capuchinos, por el Hno. Ernesto y sus consejeros, por la pequeña grey de Kavanayén y las comunidades vecinas, por el pueblo pemón, por el Vicariato y su obispo, por la madre Iglesia y el Papa, por el viejo cosmos.
jueves, 2 de julio de 2009
domingo XIV
Los que rodeaban a Jesús veían sólo un ser humano. Es verdad que era un ser humano especial, desconcertante: libre ante la familia, los discípulos y las autoridades, políticas o religiosas; firme e irónico con los que se creían buenos; tierno con los niños y las mujeres; desafiante ante el rigorismo y el nacionalismo de campanario; narrador excepcional por sencillez y profundidad; taumaturgo itinerante; solidario con los empobrecidos...
Jesús creció en Nazaret, un pueblito insignificante; al parecer ni siquiera aparecía en los meticulosos mapas romanos. Un rincón del grande y poderoso imperio romano: compleja máquina de dominar y matar. Los imperios son una constante en la historia de la humanidad. Agustín de Hipona admiraba especialmente el imperio asirio. Israel tuvo que crecer entre dos gigantes: los egipcios y los babilonios. El texto bíblico está cargado de sufrimientos causados por los imperios al pueblo de Dios, en el antiguo y en el nuevo testamento. El imperio romano dominaba Israel, pero no pudo vencer al Crucificado, que resucitado anima a sus discípulos, quienes terminan haciendo de la capital del Imperio, la capital de la Iglesia.
¿De dónde saca este carpintero esa sabiduría y esas obras admirables? No pasó por las escuelas rabínicas... Hoy diríamos, no hizo ningún doctorado en la Gregoriana o en Tubinga. Juan, el evangelista conocido en la tradición como el águila, de alto y majestuoso vuelo, nos lo dice desde el prólogo de su versión del evangelio: en el principio, antes del Universo, ya existía la Palabra, y la Palabra se hizo hombre y puso su tienda de campaña entre nosotros, para hacer con nosotros el camino de la liberación, el éxodo de la historia... subir la gran cuesta del reino animal, dice Silvio Rodríguez.
Jesús creció en Nazaret, un pueblito insignificante; al parecer ni siquiera aparecía en los meticulosos mapas romanos. Un rincón del grande y poderoso imperio romano: compleja máquina de dominar y matar. Los imperios son una constante en la historia de la humanidad. Agustín de Hipona admiraba especialmente el imperio asirio. Israel tuvo que crecer entre dos gigantes: los egipcios y los babilonios. El texto bíblico está cargado de sufrimientos causados por los imperios al pueblo de Dios, en el antiguo y en el nuevo testamento. El imperio romano dominaba Israel, pero no pudo vencer al Crucificado, que resucitado anima a sus discípulos, quienes terminan haciendo de la capital del Imperio, la capital de la Iglesia.
¿De dónde saca este carpintero esa sabiduría y esas obras admirables? No pasó por las escuelas rabínicas... Hoy diríamos, no hizo ningún doctorado en la Gregoriana o en Tubinga. Juan, el evangelista conocido en la tradición como el águila, de alto y majestuoso vuelo, nos lo dice desde el prólogo de su versión del evangelio: en el principio, antes del Universo, ya existía la Palabra, y la Palabra se hizo hombre y puso su tienda de campaña entre nosotros, para hacer con nosotros el camino de la liberación, el éxodo de la historia... subir la gran cuesta del reino animal, dice Silvio Rodríguez.
en el hogar del Kavanarú III
Rutina matutina. En misa, comentario al evangelio hodierno: Jesús que sana al paralítico íntegramente, en su espíritu y en su cuerpo. Un modelo de pastoral. El Buen pastor, que conoce a sus ovejas y da su vida por ellas, es la fuente de la acción eclesial. La misión de la Iglesia es la misión del Buen pastor: trabajar para que todos tengamos vida abundante: anuncio de la Palabra, celebración de los misterios, formación de los creyentes, lucha por los derechos humanos (aquí especialmente por el derecho al territorio pemón y por una educación de calidad, con rasgos propios, incluyendo el nivel superior).
En clase con los postulantes, carta del Hno. Ministro General, Mauro, llamándonos a reavivar la llama de nuestro carisma, el regalo que el Espíritu Santo ha hecho a la Iglesia en la vida de Francisco de Asís y en la Familia Franciscana. En este centro misional hay niños y jóvenes franciscanos, seglares, religiosas (franciscanas del sagrado corazón) y frailes capuchinos. En el Cántico de las creaturas, la llama, es decir el hermano fuego es caracterizado como bello, alegre y fuerte. Belleza del carisma que el pobrecillo nos ha legado: vivir el Evangelio en medio de los empobrecidos, siendo testigos de la oración, la fraternidad y la minoridad (humildad, austeridad, solidaridad, servicio). Fortaleza de quien se sabe acompañado por el Espíritu Santo (de quien viene el carisma). Gozo que nace de la sintonía con quien afirmó: que mi alegría esté en ustedes y la alegría de ustedes sea plena.
En diálogo con Fr. Álex: detalles de administración (esta es una de sus tareas) y una consulta sobre un aspirante local. Un exmaestro que quiere ir a la última convivencia vocacional, para ingresar en el postulantado. Ambos creemos que puede ir a la convivencia, pero debe hacer un año de seguimiento antes de ingresar. Cada hermano que llega a las puertas de la Orden, pidiendo ingreso, es un regalo de Dios; pero al mismo tiempo hay que hacer discernimiento. La pregunta clave es si el que viene tiene pasión por el seguimiento del Mesías carpintero.
En clase con los postulantes, carta del Hno. Ministro General, Mauro, llamándonos a reavivar la llama de nuestro carisma, el regalo que el Espíritu Santo ha hecho a la Iglesia en la vida de Francisco de Asís y en la Familia Franciscana. En este centro misional hay niños y jóvenes franciscanos, seglares, religiosas (franciscanas del sagrado corazón) y frailes capuchinos. En el Cántico de las creaturas, la llama, es decir el hermano fuego es caracterizado como bello, alegre y fuerte. Belleza del carisma que el pobrecillo nos ha legado: vivir el Evangelio en medio de los empobrecidos, siendo testigos de la oración, la fraternidad y la minoridad (humildad, austeridad, solidaridad, servicio). Fortaleza de quien se sabe acompañado por el Espíritu Santo (de quien viene el carisma). Gozo que nace de la sintonía con quien afirmó: que mi alegría esté en ustedes y la alegría de ustedes sea plena.
En diálogo con Fr. Álex: detalles de administración (esta es una de sus tareas) y una consulta sobre un aspirante local. Un exmaestro que quiere ir a la última convivencia vocacional, para ingresar en el postulantado. Ambos creemos que puede ir a la convivencia, pero debe hacer un año de seguimiento antes de ingresar. Cada hermano que llega a las puertas de la Orden, pidiendo ingreso, es un regalo de Dios; pero al mismo tiempo hay que hacer discernimiento. La pregunta clave es si el que viene tiene pasión por el seguimiento del Mesías carpintero.
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