Recién finalizo la lectura de las Memorias de Ramon Escovar Salom, que él mismo llama de ida y vuelta, es decir, que va combinando las evocaciones de su larga existencia con reflexiones sobre el presente de esta dolida patria. Dice el memorioso que esta pesadilla fascista-comunista, con estilo posmoderno y tropical, es fruto de muchas causas, pero que él considera el principal responsable a Carlos Andrés Pérez, quien facilitó que su amante, Cecilia Matos, Pedro Tinoco y los llamados doce apóstoles, provocaran una corrupción gigante que vació de contenido ético a las instituciones democráticas... El descrédito de la democracia dio paso a la antipolítica. Así la victoria de Chávez, a quien considera militar del montón, con bajo nivel cultural y mucha megalomanía, le fue servida. He escuchado que eso ocurrió con la activa participación de los medios ahora perseguidos, especialmente Venevisión, canal que luce cómodo en la coyuntura actual.
Ciorán, filósofo rumano muerto en París, afirmaba que al final de su vida sólo le interesaban las memorias, porque son una oportunidad para entrar en la historia por ángulos personales, menos ideologizados. Es interesante ver cómo gran parte de los intelectuales occidentales, incluyendo a los latinoamericanos, se tragaron el anzuelo marxista y se convirtieron en ciegos que no querían ver la realidad. Evoco una frase de Ludovico Silva, marxólogo venezolano, poeta y beodo: 'el deseo más común entre mis camaradas intelectuales marxistas es salir de sus países comunistas y venirse a vivir al combatido capitalismo...'. No necesita comentarios.
Felicitaciones a Vladimir Villegas, 'chavista' que se atreve a pensar y a decir lo que piensa, aunque se molesten el Supremo y sus aduladores. Igualmente, congratulaciones a Rigoberto Lanz, por mantener, contra viento y marea, un espacio de diálogo alejado del coprónico lenguaje del Mandamás y sus imitadores de pacotilla.
martes, 4 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
pensamiento crítico
Ayer, domingo, no pude escribir en este espacio electrónico. Hoy lo hago desde el hogar de Zulay, amiga desde los años de bachillerato y compañera de estudios desde la primaria.
Esta mañana ya celebré la misa, el banquete del carpintero mesiánico, rabino de Nazaret, profeta itinerante, Hijo de Dios, teniendo en mente a madre, que vino de la tercera sesión de quimioterapia, a Wolfan, recién ordenado, y a otros seres especialmente queridos.
En la red electrónica leí El Correo del Caroní, Panorama y el correo personal. Una de las noticias destacadas es el constante ataque del régimen híbrido, fascista-comunista, contra la libertad de expresión. En estos días he repetido a mucha gente: aún siendo lector asiduo del pesimista Ciorán, soy optimista en la dura coyuntura venezolana.
La mitad de la población es opositora explícita; y en la otra mitad hay mucha gente 'agachada', que terminará por saltar la talanquera, al ir viendo que las pequeñas dádivas no justifican que dejemos que la patria se vaya por el albañal. Recuerdo que en Kavanayén, después de explicar algunas cosas sobre Marx, el marxismo, la revolución rusa, el totalitarismo, el estalinismo... una alumna de la extensión local de la Universidad Bolivariana preguntó: '¿podemos decir los datos críticos en clase?'. Le contesté: tu pregunta es indicadora de que la UBV no es universidad, porque no da cabida al pensamiento universal, que es pluriforme por definición, y debe ser crítico. La alumna olía, hábilmente, el sesgo antidemocrático de la UBV. Lo mismo ocurre en cada rincón de este régimen. O de rodillas o excluidos. Vi a una diputada decir a gente humilde, en un barrio citadino, que se acercaba a ella, ilusionada por recibir ayuda para responder a sus numerosas necesidades: 'si son revolucionarios les ayudaré...' Evoqué una frase de Facundo Cabral; parafraseando, pobrecita la diputada que cree que los pobrecitos son ellos.
Un amigo, ministro eclesial, que sabe que nunca he votado por adecos o copeyanos, y que fui formado en el pensamiento filosófico, político y teológico de izquierda, me dice con frecuencia: 'tú eres demasiado exigente con este régimen, no das tregua, estás siempre criticando...' Le respondo: '¿para qué estudiamos filosofía?, ¿para qué es el pensamiento crítico?, ¿para qué dialogamos con los maestros de la sospecha, incluyendo a Marx?'.
Esta mañana ya celebré la misa, el banquete del carpintero mesiánico, rabino de Nazaret, profeta itinerante, Hijo de Dios, teniendo en mente a madre, que vino de la tercera sesión de quimioterapia, a Wolfan, recién ordenado, y a otros seres especialmente queridos.
En la red electrónica leí El Correo del Caroní, Panorama y el correo personal. Una de las noticias destacadas es el constante ataque del régimen híbrido, fascista-comunista, contra la libertad de expresión. En estos días he repetido a mucha gente: aún siendo lector asiduo del pesimista Ciorán, soy optimista en la dura coyuntura venezolana.
La mitad de la población es opositora explícita; y en la otra mitad hay mucha gente 'agachada', que terminará por saltar la talanquera, al ir viendo que las pequeñas dádivas no justifican que dejemos que la patria se vaya por el albañal. Recuerdo que en Kavanayén, después de explicar algunas cosas sobre Marx, el marxismo, la revolución rusa, el totalitarismo, el estalinismo... una alumna de la extensión local de la Universidad Bolivariana preguntó: '¿podemos decir los datos críticos en clase?'. Le contesté: tu pregunta es indicadora de que la UBV no es universidad, porque no da cabida al pensamiento universal, que es pluriforme por definición, y debe ser crítico. La alumna olía, hábilmente, el sesgo antidemocrático de la UBV. Lo mismo ocurre en cada rincón de este régimen. O de rodillas o excluidos. Vi a una diputada decir a gente humilde, en un barrio citadino, que se acercaba a ella, ilusionada por recibir ayuda para responder a sus numerosas necesidades: 'si son revolucionarios les ayudaré...' Evoqué una frase de Facundo Cabral; parafraseando, pobrecita la diputada que cree que los pobrecitos son ellos.
Un amigo, ministro eclesial, que sabe que nunca he votado por adecos o copeyanos, y que fui formado en el pensamiento filosófico, político y teológico de izquierda, me dice con frecuencia: 'tú eres demasiado exigente con este régimen, no das tregua, estás siempre criticando...' Le respondo: '¿para qué estudiamos filosofía?, ¿para qué es el pensamiento crítico?, ¿para qué dialogamos con los maestros de la sospecha, incluyendo a Marx?'.
sábado, 1 de agosto de 2009
ayer y hoy
Ayer viernes viajé con los Hermanos Richard y Ernesto; el segundo manejaba; pésimas carreteras venezolanas, mientras que don Regalón malbarata recursos nacionales en dádivas a diversos países. Perdimos un caucho al no poder esquivar, en un puente, una tronera. Fuimos de Machiques a S. Juan de Colón, donde un aviso mal colocado nos enviaba a S. Cristóbal. Otro indicador de la desastrosa gerencia oficial de nuestra dolida patria: la mala señalización.
Richard es tachirense; es el actual vicemaestro de novicios; Ernesto es nuestro viceprovincial, es decir el animador de la Orden en Venezuela; es zuliano, nacido en el pueblo del cual salimos en este viaje. Viajamos a la ordenación del Hermano Wolfan Molina, miembro, como los tres peregrinos del rin doblado, de la Fraternidad de los capuchinos.
En S. Juan de Colón fuimos hospedados en una casa de retiros de la fundación Verbo y Vida, dedicada a promover la evangelización desde la Iglesia fundada por Jesús de Nazaret sobre la Roca de Pedro, cuyo sucesor actual es Benedicto XVI. La casa de retiro, nombrada Betel, según alguien contó, era antes un prostíbulo, cuya madama se convirtió. Una imagen de la Iglesia: prostituta y casta. Puta por nuestros pecados, santa por el Dios Trino y Bueno que ha querido constituirnos en su familia, por el Agua y por el Viento.
Hoy, desde las 6:00 am, buena parte de Colón ha sido testigo de un movimiento que se hizo danza africana en la procesión de ofrendas, en el templo dedicado al Precursor Bautista, ubicado en la plaza Bolívar, poblada de palmeras, en esta ciudad tachirense. Una danza africana interpretada por jóvenes andinas, en la ordenación de Fr. Wolfan, de manos de Mons. Jesús Alfonso Guerrero, obispo merideño del Vicariato del Caroní, en la majestuosa Gran Sabana. Dos pemones, caribes gransabaneros, han venido a la ordenación: Karla y Jorge; ella es animadora del ministerio de música en nuestra parroquia de Ciudad Bolívar; él es adjunto a la jefa de educación en el municipio Gran Sabana. Cuatrocientos feligreses, unos veinte sacerdotes, un templo hecho en tiempo de Juan Vicente Gómez, buenos cantos, mucha emoción, hermosas flores, tradicional olor a incienso, cálida celebración... el pueblo de Dios se alegra porque un joven corazón, haciendo sangrantes renuncias, se consagra a Jesús de Nazaret y su Reino.
Richard es tachirense; es el actual vicemaestro de novicios; Ernesto es nuestro viceprovincial, es decir el animador de la Orden en Venezuela; es zuliano, nacido en el pueblo del cual salimos en este viaje. Viajamos a la ordenación del Hermano Wolfan Molina, miembro, como los tres peregrinos del rin doblado, de la Fraternidad de los capuchinos.
En S. Juan de Colón fuimos hospedados en una casa de retiros de la fundación Verbo y Vida, dedicada a promover la evangelización desde la Iglesia fundada por Jesús de Nazaret sobre la Roca de Pedro, cuyo sucesor actual es Benedicto XVI. La casa de retiro, nombrada Betel, según alguien contó, era antes un prostíbulo, cuya madama se convirtió. Una imagen de la Iglesia: prostituta y casta. Puta por nuestros pecados, santa por el Dios Trino y Bueno que ha querido constituirnos en su familia, por el Agua y por el Viento.
Hoy, desde las 6:00 am, buena parte de Colón ha sido testigo de un movimiento que se hizo danza africana en la procesión de ofrendas, en el templo dedicado al Precursor Bautista, ubicado en la plaza Bolívar, poblada de palmeras, en esta ciudad tachirense. Una danza africana interpretada por jóvenes andinas, en la ordenación de Fr. Wolfan, de manos de Mons. Jesús Alfonso Guerrero, obispo merideño del Vicariato del Caroní, en la majestuosa Gran Sabana. Dos pemones, caribes gransabaneros, han venido a la ordenación: Karla y Jorge; ella es animadora del ministerio de música en nuestra parroquia de Ciudad Bolívar; él es adjunto a la jefa de educación en el municipio Gran Sabana. Cuatrocientos feligreses, unos veinte sacerdotes, un templo hecho en tiempo de Juan Vicente Gómez, buenos cantos, mucha emoción, hermosas flores, tradicional olor a incienso, cálida celebración... el pueblo de Dios se alegra porque un joven corazón, haciendo sangrantes renuncias, se consagra a Jesús de Nazaret y su Reino.
jueves, 30 de julio de 2009
En el Tukuko
Ayer estuve en el centro misional Los Ángeles del Tukuko, fundado por Fr. Cesáreo de Armellada. Ha sido siempre el principal bastión de la presencia capuchina en la sierra de Perijá, especialmente entre los yukpas. Allí viven los frailes Nelson Sandoval, superior, y Víctor Marcos, recientemente condecorado en sesión especial del Consejo legislativo del Estado Zulia, realizada en Machiques, en la plaza Bolívar. Hace poco han sido destinados, para reforzar el equipo misional, los hermanos Alfonso Mora y Wolfan Molina. El segundo será el maestro de prenovicios, es decir de los estudiantes capuchinos que ya pasaron por el postulantado, en Kavanayén. Wolfan será ordenado sacerdote, en su Colón natal, el sábado 01 de agosto, para celebrar su primera misa el domingo 02, día de N. S. de los Ángeles, advocación mariana vinculada a La Porciúncula, la pequeña capilla cuna de la familia franciscana, lugar predilecto de Francisco de Asís, el poeta cósmico.
Ir al Tukuko y estar allí es ocasión para muchas evocaciones. Ayer, apenas llegamos, a media mañana, tuve entrevistas con cuatro jóvenes aspirantes. Luego, almuerzo, siesta, otras dos entrevistas. Son en total seis aspirantes. Más tarde jugamos basket en la vecina cancha, con la anuencia de mujeres yukpas, que esperaron para jugar luego volley ball. Los formadores derrotamos a un equipo constituido por un exformando, un formando y un aspirante. El viceprovincial, Kiko, era espectador, junto a niños, jóvenes y mujeres yukpas. En el descanso, yo comenté a Richard, vicemaestro de novicios: un momento tranquilo y deportivo en medio de una realidad tan dramática; una comunidad yukpa penetrada hasta los tuétanos por la narcoguerrilla. Un secreto a voces. Recuerdo que en una oportunidad dialogaba con dos amigas, una yukpa y otra docente criolla, sobre la presencia de esos irregulares en las comunidades de la Sierra de Perijá. Después de compartir muchos datos y anécdotas, ellas dijeron: contigo, por ser amigo y fraile, nos atrevemos a hablar de esto; pero a veces no confiamos ni siquiera en los colegas maestros. Triste y compleja realidad. Una religiosa me contó que en una ocasión un oficial de nuestra 'gloriosa' FAN la interrogó: '¿conoce usted al comandante Tal (guerrillero)?' y ella le respondió, 'sí, yo lo vi a usted comiendo sancocho con él, el fin de semana pasado'. Sin comentarios.
Ir al Tukuko y estar allí es ocasión para muchas evocaciones. Ayer, apenas llegamos, a media mañana, tuve entrevistas con cuatro jóvenes aspirantes. Luego, almuerzo, siesta, otras dos entrevistas. Son en total seis aspirantes. Más tarde jugamos basket en la vecina cancha, con la anuencia de mujeres yukpas, que esperaron para jugar luego volley ball. Los formadores derrotamos a un equipo constituido por un exformando, un formando y un aspirante. El viceprovincial, Kiko, era espectador, junto a niños, jóvenes y mujeres yukpas. En el descanso, yo comenté a Richard, vicemaestro de novicios: un momento tranquilo y deportivo en medio de una realidad tan dramática; una comunidad yukpa penetrada hasta los tuétanos por la narcoguerrilla. Un secreto a voces. Recuerdo que en una oportunidad dialogaba con dos amigas, una yukpa y otra docente criolla, sobre la presencia de esos irregulares en las comunidades de la Sierra de Perijá. Después de compartir muchos datos y anécdotas, ellas dijeron: contigo, por ser amigo y fraile, nos atrevemos a hablar de esto; pero a veces no confiamos ni siquiera en los colegas maestros. Triste y compleja realidad. Una religiosa me contó que en una ocasión un oficial de nuestra 'gloriosa' FAN la interrogó: '¿conoce usted al comandante Tal (guerrillero)?' y ella le respondió, 'sí, yo lo vi a usted comiendo sancocho con él, el fin de semana pasado'. Sin comentarios.
martes, 28 de julio de 2009
Tukuko y vocaciones
Mañana iré, Dios mediante, al Tukuko, centro misional capuchino en medio del pueblo yukpa. Los yukpas son parte de la gran familia caribe. En ese centro misional, hace treinta años, sentí la llamada de Dios y decidí aceptarla. Recuerdo una frase de Juan Pablo II que rumiaba en aquellos días: 'la imagen del Crucificado es una llamada urgente a gastar la vida por los más necesitados'. Entonces recién había culminado el bachillerato, en el colegio S. Pablo, dirigido por los HH. Maristas, excelentes pedagogos. Formaba parte de la juventud franciscana, animada por Fr. Santiago Pérez, luego Mons. Santiago, fugaz vicario apostólico del Caroní. Fr. Santiago era también el organizador de la convivencia juvenil en que me sentí llamado por Dios a renunciar a mi novia, Rosita y a mis planes de estudio de Oceanografía, eventualmente en el extranjero, fascinado por J. Cousteau.
La renuncia era dolorosa. Ernesto Cardenal, famoso poeta, monje, revolucionario sandinista, discípulo de Thomas Merton, también monje y poeta, norteamericano, dejó escrito, al hablar del voto de castidad: me hice eunuco por el Reino, y todavía sangran mis heridas. Pero la renuncia ha resultado plenificante, por obra del Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad (S. Pablo). En días anteriores, citando al pensador de Medellín, evocaba una de sus frases: sólo hay tres cosas importantes en la vida, las chicas, la muerte y el Trascendente. La vida consagrada implica renunciar a las chicas, recordar con frecuencia la caducidad de este universo y centrar la existencia en la experiencia de sentirse amado por Dios. Deus meus et omnia, rumiaba Francisco de Asís. Dios mío y todas mis cosas. O con expresión de la genial Teresa avileña, gigante en la historia de la espiritualidad: Sólo Dios basta, quien a Dios tiene nada le falta.
Las comunidades yukpas están penetradas por la narcoguerrilla colombiana. Los capuchinos siguen bregando, en condiciones muy duras, por ser semilla del Reino en medio de ese pueblo caribe. En estos días tiene lugar en dicho centro una convivencia vocacional. Varios jóvenes venezolanos disciernen su eventual ingreso a la Orden de hermanos menores capuchinos. El Padre bueno les dé lucidez y fortaleza para responder a su llamada.
La renuncia era dolorosa. Ernesto Cardenal, famoso poeta, monje, revolucionario sandinista, discípulo de Thomas Merton, también monje y poeta, norteamericano, dejó escrito, al hablar del voto de castidad: me hice eunuco por el Reino, y todavía sangran mis heridas. Pero la renuncia ha resultado plenificante, por obra del Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad (S. Pablo). En días anteriores, citando al pensador de Medellín, evocaba una de sus frases: sólo hay tres cosas importantes en la vida, las chicas, la muerte y el Trascendente. La vida consagrada implica renunciar a las chicas, recordar con frecuencia la caducidad de este universo y centrar la existencia en la experiencia de sentirse amado por Dios. Deus meus et omnia, rumiaba Francisco de Asís. Dios mío y todas mis cosas. O con expresión de la genial Teresa avileña, gigante en la historia de la espiritualidad: Sólo Dios basta, quien a Dios tiene nada le falta.
Las comunidades yukpas están penetradas por la narcoguerrilla colombiana. Los capuchinos siguen bregando, en condiciones muy duras, por ser semilla del Reino en medio de ese pueblo caribe. En estos días tiene lugar en dicho centro una convivencia vocacional. Varios jóvenes venezolanos disciernen su eventual ingreso a la Orden de hermanos menores capuchinos. El Padre bueno les dé lucidez y fortaleza para responder a su llamada.
lunes, 27 de julio de 2009
otra jornada perijanera
Esta mañana no escuché la alarma del reloj-pulsera; me desperté cuando eran las 6:15, de modo que no tuve tiempo de ir a celebrar la misa en Catedral; bebí café y fui con Ernesto, el hermano menor, a comprar dos arepas de maíz; la morena que nos atendió, generosa en carnes, como sus dos compañeras, parecía una escultura de Fernando Botero. Me fui luego al infocentro, donde leí la prensa y revisé el correo-e. Pasé por la casa episcopal; me encontré con el Obispo, Alicia y Gina. La primera es la esposa de Humberto un primo materno; él es veterinario y ella docente en el colegio de las Anas, N. S. del Carmen. Gina es una amiga desde hace muchos años, sicóloga, que también labora en dicho colegio. Estaban recordando al párroco las confesiones de los jóvenes de noveno y de segundo de diversificado. El párroco tenía otros compromisos. El Obispo y yo fuimos a confesar. Más tarde se nos unió el Pbro. Isidro, párroco de Las Piedras. Hice una breve introducción haciendo referencia a la llamada que Jesús nos hace a la conversión y recordando la parábola del Hijo pródigo, la fiesta del perdón.
Estuve tres horas confesando. Como varios de los muchachos y de las chicas dijeron, eran pecados 'normales'. Intenté hacer que la confesión no fuera sólo un rito. Traté de que cada uno valorara, especialmente en el caso de los graduandos, su coyuntura personal, tomando conciencia de que su frecuente rebeldía nace de la búsqueda de su autonomía, de su independencia; son exniños que no han llegado a ser adultos.
Además de Alicia y Gina se encontraban presentes un guitarrista y cantante, tal vez también catequista, y el Prof. Máximo Méndez, quien me diera clases de literatura en bachillerato. Años más tarde este educador se lanzó al ruedo político y fue electo alcalde. Esta celebración sacramental es una ocasión para hacer memoria, porque soy exalumno de Máximo, en bachillerato, en el colegio S. Pablo, animado por los Hermanos Maristas, y exalumno de las Hermanas de Sta. Ana en esta institución.
En la tarde acompañé a Ramón León a entrevistarse con Fr. Emiliano de Cantalapiedra, quien llegó en 1952 a Machiques, pasando muchos años entre el Tukuko, Catedral y Fundaperijá, donde actualmente reside. Ramón tomó fotos para un proyecto de calendario 2011, dedicado a foráneos que han hecho su vida en esta población zuliana. Saludamos a Fr. Santiago Sánchez, párroco de la Sagrada Familia, quien diera clases de filosofía y latín a Ramón. Fr. Santiago está reponiéndose de una operación.
Estuve tres horas confesando. Como varios de los muchachos y de las chicas dijeron, eran pecados 'normales'. Intenté hacer que la confesión no fuera sólo un rito. Traté de que cada uno valorara, especialmente en el caso de los graduandos, su coyuntura personal, tomando conciencia de que su frecuente rebeldía nace de la búsqueda de su autonomía, de su independencia; son exniños que no han llegado a ser adultos.
Además de Alicia y Gina se encontraban presentes un guitarrista y cantante, tal vez también catequista, y el Prof. Máximo Méndez, quien me diera clases de literatura en bachillerato. Años más tarde este educador se lanzó al ruedo político y fue electo alcalde. Esta celebración sacramental es una ocasión para hacer memoria, porque soy exalumno de Máximo, en bachillerato, en el colegio S. Pablo, animado por los Hermanos Maristas, y exalumno de las Hermanas de Sta. Ana en esta institución.
En la tarde acompañé a Ramón León a entrevistarse con Fr. Emiliano de Cantalapiedra, quien llegó en 1952 a Machiques, pasando muchos años entre el Tukuko, Catedral y Fundaperijá, donde actualmente reside. Ramón tomó fotos para un proyecto de calendario 2011, dedicado a foráneos que han hecho su vida en esta población zuliana. Saludamos a Fr. Santiago Sánchez, párroco de la Sagrada Familia, quien diera clases de filosofía y latín a Ramón. Fr. Santiago está reponiéndose de una operación.
domingo, 26 de julio de 2009
misas, familia y Ciorán
Esta mañana celebré dos misas en la Catedral de Machiques, la de 8:00, donde predominaba la gente mayor, y la de 11:00, con menos feligreses; gran parte de estos eran niños. En la homilía de la primera seguí el método expositivo, a partir de fragmentos del evangelio (Jn 6); en la segunda misa, tratando de captar la atención de los niños, tarea bien difícil por su apego a los medios audiovisuales, usé una narración, cuyos comentarios están en este blog: Los Makunaima, el principal mito del pueblo pemón, los caribes gransabaneros.
Luego fui a casa para almorzar con padre, Cheo García, pero no el de la Billo's, sino el de María Chourio, mi madre, que hoy viajó a Maracaibo para someterse a la tercera sesión de quimioterapia. Nos da ejemplo de fortaleza. En medio de la prueba, después de la operación de cáncer en los senos, tiene humor para decir: 'por suerte ya les di de mamar a los cinco hijos'. Sólo éramos padre y yo para almorzar. Cuando éramos niños nuestros padres nos apagaban el tv para que prestáramos atención a la comida; ahora soy yo quien le apago el tv para que deje de prestar atención a la 'Celestina mecánica', citando a la Prof. Martha Colomina. Para padre sólo existen dos canales: Globovisión y Meridiano, es decir noticias críticas con el régimen que quiere llevarnos al Mar(x) de la (in)felicidad de Cuba y beisbol.
Después de lavar los platos y siestear, disfruté de ácidas páginas del corrosivo Ciorán, pensador rumano que vivió muchos años en París. Él mismo dejó escrito que su pueblito, ubicado en los Cárpatos, en su país natal, Sibiu, la ciudad en la que estudió bachillerato y filosofía, y París, fueron los tres lugares más queridos. Ciorán es confesamente nietzscheano. Es más, considera a Nietzsche ingenuo. Si alguien conoce la 'filosofía nietzschena, filosofía del martillo', puede imaginarse la voluntad de negación y crítica de Ciorán. Algunos ejemplos: 'me da asco el optimismo antropológico de los marxistas, que creen que pueden hacer una sociedad nueva sin la ayuda de Dios; el ser humano comenzó catastróficamente y no parará hasta culminar la catástrofe; Caín y Abel son el resumen de la historia, porquería y sangre, cuyo final son los jinetes del Apocalipsis; una calavera no es una buena introducción a la modernidad, que pretende esconder la finitud; los únicos envidiables son los que saben rezar, porque pueden trascender este mundo miserable; los sicoanalistas tienen razón, si queremos ser adultos hay que matar al padre, pero eso incluye a Freud y a los siquiatras...' Supongo que eso también incluye a los caudillos latinoamericanos (hablo en sentido figurado, como Freud y Ciorán, por si acaso).
Luego fui a casa para almorzar con padre, Cheo García, pero no el de la Billo's, sino el de María Chourio, mi madre, que hoy viajó a Maracaibo para someterse a la tercera sesión de quimioterapia. Nos da ejemplo de fortaleza. En medio de la prueba, después de la operación de cáncer en los senos, tiene humor para decir: 'por suerte ya les di de mamar a los cinco hijos'. Sólo éramos padre y yo para almorzar. Cuando éramos niños nuestros padres nos apagaban el tv para que prestáramos atención a la comida; ahora soy yo quien le apago el tv para que deje de prestar atención a la 'Celestina mecánica', citando a la Prof. Martha Colomina. Para padre sólo existen dos canales: Globovisión y Meridiano, es decir noticias críticas con el régimen que quiere llevarnos al Mar(x) de la (in)felicidad de Cuba y beisbol.
Después de lavar los platos y siestear, disfruté de ácidas páginas del corrosivo Ciorán, pensador rumano que vivió muchos años en París. Él mismo dejó escrito que su pueblito, ubicado en los Cárpatos, en su país natal, Sibiu, la ciudad en la que estudió bachillerato y filosofía, y París, fueron los tres lugares más queridos. Ciorán es confesamente nietzscheano. Es más, considera a Nietzsche ingenuo. Si alguien conoce la 'filosofía nietzschena, filosofía del martillo', puede imaginarse la voluntad de negación y crítica de Ciorán. Algunos ejemplos: 'me da asco el optimismo antropológico de los marxistas, que creen que pueden hacer una sociedad nueva sin la ayuda de Dios; el ser humano comenzó catastróficamente y no parará hasta culminar la catástrofe; Caín y Abel son el resumen de la historia, porquería y sangre, cuyo final son los jinetes del Apocalipsis; una calavera no es una buena introducción a la modernidad, que pretende esconder la finitud; los únicos envidiables son los que saben rezar, porque pueden trascender este mundo miserable; los sicoanalistas tienen razón, si queremos ser adultos hay que matar al padre, pero eso incluye a Freud y a los siquiatras...' Supongo que eso también incluye a los caudillos latinoamericanos (hablo en sentido figurado, como Freud y Ciorán, por si acaso).
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