martes, 28 de julio de 2009

Tukuko y vocaciones

Mañana iré, Dios mediante, al Tukuko, centro misional capuchino en medio del pueblo yukpa. Los yukpas son parte de la gran familia caribe. En ese centro misional, hace treinta años, sentí la llamada de Dios y decidí aceptarla. Recuerdo una frase de Juan Pablo II que rumiaba en aquellos días: 'la imagen del Crucificado es una llamada urgente a gastar la vida por los más necesitados'. Entonces recién había culminado el bachillerato, en el colegio S. Pablo, dirigido por los HH. Maristas, excelentes pedagogos. Formaba parte de la juventud franciscana, animada por Fr. Santiago Pérez, luego Mons. Santiago, fugaz vicario apostólico del Caroní. Fr. Santiago era también el organizador de la convivencia juvenil en que me sentí llamado por Dios a renunciar a mi novia, Rosita y a mis planes de estudio de Oceanografía, eventualmente en el extranjero, fascinado por J. Cousteau.
La renuncia era dolorosa. Ernesto Cardenal, famoso poeta, monje, revolucionario sandinista, discípulo de Thomas Merton, también monje y poeta, norteamericano, dejó escrito, al hablar del voto de castidad: me hice eunuco por el Reino, y todavía sangran mis heridas. Pero la renuncia ha resultado plenificante, por obra del Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad (S. Pablo). En días anteriores, citando al pensador de Medellín, evocaba una de sus frases: sólo hay tres cosas importantes en la vida, las chicas, la muerte y el Trascendente. La vida consagrada implica renunciar a las chicas, recordar con frecuencia la caducidad de este universo y centrar la existencia en la experiencia de sentirse amado por Dios. Deus meus et omnia, rumiaba Francisco de Asís. Dios mío y todas mis cosas. O con expresión de la genial Teresa avileña, gigante en la historia de la espiritualidad: Sólo Dios basta, quien a Dios tiene nada le falta.
Las comunidades yukpas están penetradas por la narcoguerrilla colombiana. Los capuchinos siguen bregando, en condiciones muy duras, por ser semilla del Reino en medio de ese pueblo caribe. En estos días tiene lugar en dicho centro una convivencia vocacional. Varios jóvenes venezolanos disciernen su eventual ingreso a la Orden de hermanos menores capuchinos. El Padre bueno les dé lucidez y fortaleza para responder a su llamada.

lunes, 27 de julio de 2009

otra jornada perijanera

Esta mañana no escuché la alarma del reloj-pulsera; me desperté cuando eran las 6:15, de modo que no tuve tiempo de ir a celebrar la misa en Catedral; bebí café y fui con Ernesto, el hermano menor, a comprar dos arepas de maíz; la morena que nos atendió, generosa en carnes, como sus dos compañeras, parecía una escultura de Fernando Botero. Me fui luego al infocentro, donde leí la prensa y revisé el correo-e. Pasé por la casa episcopal; me encontré con el Obispo, Alicia y Gina. La primera es la esposa de Humberto un primo materno; él es veterinario y ella docente en el colegio de las Anas, N. S. del Carmen. Gina es una amiga desde hace muchos años, sicóloga, que también labora en dicho colegio. Estaban recordando al párroco las confesiones de los jóvenes de noveno y de segundo de diversificado. El párroco tenía otros compromisos. El Obispo y yo fuimos a confesar. Más tarde se nos unió el Pbro. Isidro, párroco de Las Piedras. Hice una breve introducción haciendo referencia a la llamada que Jesús nos hace a la conversión y recordando la parábola del Hijo pródigo, la fiesta del perdón.
Estuve tres horas confesando. Como varios de los muchachos y de las chicas dijeron, eran pecados 'normales'. Intenté hacer que la confesión no fuera sólo un rito. Traté de que cada uno valorara, especialmente en el caso de los graduandos, su coyuntura personal, tomando conciencia de que su frecuente rebeldía nace de la búsqueda de su autonomía, de su independencia; son exniños que no han llegado a ser adultos.
Además de Alicia y Gina se encontraban presentes un guitarrista y cantante, tal vez también catequista, y el Prof. Máximo Méndez, quien me diera clases de literatura en bachillerato. Años más tarde este educador se lanzó al ruedo político y fue electo alcalde. Esta celebración sacramental es una ocasión para hacer memoria, porque soy exalumno de Máximo, en bachillerato, en el colegio S. Pablo, animado por los Hermanos Maristas, y exalumno de las Hermanas de Sta. Ana en esta institución.
En la tarde acompañé a Ramón León a entrevistarse con Fr. Emiliano de Cantalapiedra, quien llegó en 1952 a Machiques, pasando muchos años entre el Tukuko, Catedral y Fundaperijá, donde actualmente reside. Ramón tomó fotos para un proyecto de calendario 2011, dedicado a foráneos que han hecho su vida en esta población zuliana. Saludamos a Fr. Santiago Sánchez, párroco de la Sagrada Familia, quien diera clases de filosofía y latín a Ramón. Fr. Santiago está reponiéndose de una operación.

domingo, 26 de julio de 2009

misas, familia y Ciorán

Esta mañana celebré dos misas en la Catedral de Machiques, la de 8:00, donde predominaba la gente mayor, y la de 11:00, con menos feligreses; gran parte de estos eran niños. En la homilía de la primera seguí el método expositivo, a partir de fragmentos del evangelio (Jn 6); en la segunda misa, tratando de captar la atención de los niños, tarea bien difícil por su apego a los medios audiovisuales, usé una narración, cuyos comentarios están en este blog: Los Makunaima, el principal mito del pueblo pemón, los caribes gransabaneros.
Luego fui a casa para almorzar con padre, Cheo García, pero no el de la Billo's, sino el de María Chourio, mi madre, que hoy viajó a Maracaibo para someterse a la tercera sesión de quimioterapia. Nos da ejemplo de fortaleza. En medio de la prueba, después de la operación de cáncer en los senos, tiene humor para decir: 'por suerte ya les di de mamar a los cinco hijos'. Sólo éramos padre y yo para almorzar. Cuando éramos niños nuestros padres nos apagaban el tv para que prestáramos atención a la comida; ahora soy yo quien le apago el tv para que deje de prestar atención a la 'Celestina mecánica', citando a la Prof. Martha Colomina. Para padre sólo existen dos canales: Globovisión y Meridiano, es decir noticias críticas con el régimen que quiere llevarnos al Mar(x) de la (in)felicidad de Cuba y beisbol.
Después de lavar los platos y siestear, disfruté de ácidas páginas del corrosivo Ciorán, pensador rumano que vivió muchos años en París. Él mismo dejó escrito que su pueblito, ubicado en los Cárpatos, en su país natal, Sibiu, la ciudad en la que estudió bachillerato y filosofía, y París, fueron los tres lugares más queridos. Ciorán es confesamente nietzscheano. Es más, considera a Nietzsche ingenuo. Si alguien conoce la 'filosofía nietzschena, filosofía del martillo', puede imaginarse la voluntad de negación y crítica de Ciorán. Algunos ejemplos: 'me da asco el optimismo antropológico de los marxistas, que creen que pueden hacer una sociedad nueva sin la ayuda de Dios; el ser humano comenzó catastróficamente y no parará hasta culminar la catástrofe; Caín y Abel son el resumen de la historia, porquería y sangre, cuyo final son los jinetes del Apocalipsis; una calavera no es una buena introducción a la modernidad, que pretende esconder la finitud; los únicos envidiables son los que saben rezar, porque pueden trascender este mundo miserable; los sicoanalistas tienen razón, si queremos ser adultos hay que matar al padre, pero eso incluye a Freud y a los siquiatras...' Supongo que eso también incluye a los caudillos latinoamericanos (hablo en sentido figurado, como Freud y Ciorán, por si acaso).

sábado, 25 de julio de 2009

tensa realidad perijanera

Hoy, después de presidir la misa de 6:30 am, y beber un cafecito en la venta de empanadas de la esquina de la casa episcopal, seguí mi rutina de sentarme unas horas a escribir ; interrumpí para celebrar cuatro bautizos, incluyendo un retoño wayú; retomé la escritura hasta las 11:00 am, cuando fui a revisar el buzón-e, leer El correo del caroní, Panorama y El Nacional. No pude abrir las páginas de éste. Ya me ha ocurrido otras veces en este centro de comunicaciones, cercano a la plaza Bolívar.
En dicha plaza, ayer, tuvo lugar una sesión del Consejo legislativo del Estado Zulia. Comenzaron una hora más tarde de lo pautado. Asistí fundamentalmente por la condecoración que iban a dar a Fr. Víctor, veterano misionero capuchino, corto en estatura, largo en entrega generosa a los yukpas y los barí; buen conocedor de la problemática de la sierra de Perijá, incluyendo la presencia descarada de guerrilleros colombianos, narcoguardianes. Escuché algunas intervenciones y me marché a casa paterna, antes de la condecoración, acuciado por las ganas de poner algo en el estómago. Me despedí fugazmente de los compañeros del homenajeado, los frailes Alfonso y Luis Antonio, un andino y un maracucho. Luis A. pasó a segundo de teología, en Caracas. Alfonso está destinado al centro misional del Tukuko, donde vive Fr. Víctor establemente desde Semana Santa. Antes visitaba ese centro periódicamente, pero vivía en la zona barí (Bachichida, Saimadoyi, Bogsí).
Las intervenciones fueron variopintas. El abogado Alfonso Chacín expuso historia y enfoque jurídico. Por brevedad centró la cuestión de las tierras indígenas y los hatos perijaneros en el tiempo republicano. Un economista describió los efectos de paralizar la producción de carne y leche en esta región, de ser confiscadas las 600 unidades agropecuarias afectadas por las poligonales de la demarcación. Hablaba de pérdidas eventuales mil millonarias. Un líder campesino wayú, citando la Constitución y los convenios de la Organización internacional del trabajo 107 y 169, hizo un sabio llamado a despolitizar la cuestión y a buscar salidas justas y pacíficas. Armando Chacín, presidente de Ganaderos de Machiques, denunció enfáticamente, aunque con temor confesado, la conchupancia de algunos miembros de la Fuerza Armada Nacional y los guerrilleros colombianos. Un diputado expresó que debemos ver la coyuntura perijanera en el marco de la realidad nacional: un gobierno castrocomunista que pretende asesinar la democracia republicana, por eso ataca a los productores aquí y en todas partes, quiere cerrar los medios críticos, echa 'gas del bueno' a los universitarios, coquetea con los guerrilleros colombianos, regala petróleo a Cuba y no asfalta las carreteras venezolanas, pretende convertir la educación en instrumento de indoctrinación comunista, atropella a todo ciudadano que manifiesta disentir del proyecto de Chávez. Llamó al pueblo a salir a la calle, para frenar la locura roja. No quedan reseñadas todas las intervenciones. No me quedé para el debate.

viernes, 24 de julio de 2009

territorios indígenas

Sigo de vacaciones en el terruño. Un amigo sacerdote me contó una anécdota que ilustra el clima político de nuestra dolida patria. El ministro Jaua, de agricultura y tierra, llegó a Machiques para tratar la espinosa cuestión de la demarcación de tierras de los pueblos indígenas. El sacerdote se acercó y le dijo esta frase: quiero sugerirle que sea prudente en el manejo de tan compleja temática. Apenas oyó las palabras del sacerdote, Jaua le gritó 'fascista', acompañando esta ofensa con otros epítetos menos políticos.
Este día hay una sesión del consejo legislativo del Estado Zulia en Machiques, creo que en la plaza Bolívar, donde será abordada la misma cuestión. Esta mañana, antes de salir a celebrar la misa, el Obispo, en sacristía, me dijo: 'pon esa cuestión en oración, en la eucaristía'. Ojalá, que en árabe significa 'quiera Dios', que los legisladores regionales sean más prudentes y menos impulsivos y groseros que el ministro que ladra (desde su apellido).
El reconocimiento de la gigantesca deuda social del Estado venezolano con los pueblos indígenas es un logro histórico. La Constitución da el mandato del reconocimiento de la propiedad colectiva de dichos pueblos sobre sus territorios. La Ley de pueblos y comunidades indígenas desarrolla dicho mandato y establece el proceso de demarcación. El retraso de ocho años, según dato constitucional, no se debe ni a los pueblos indígenas ni a los hacendados u otros terceros que puedan ser afectados. Ese retardo es responsabilidad, fundamentalmente, del Gobierno, que tiene mucha verborrea pero pocos hechos eficientes, en todos los campos. Los líderes indígenas, en muchos casos, han estado como hipnotizados por el logro jurídico (Constitución y LOPCI) y por recursos recibidos por diversas vías para mejorar infraestructura, salud, educación, productividad. Conozco experiencias exitosas. Pero todo eso no debe convertirse en opio que adormezca la lucha por el principal reclamo de los pueblos indígenas. Varios líderes, además, al enchufarse en el aparato estatal y probar las mieles del poder, no sólo están 'ennotados', sino que se transforman en adormecedores y manipuladores de su gente.

jueves, 23 de julio de 2009

domingo XVII

S. Juan es conocido en la Tradición como el águila, de majestuoso vuelo y poderosa mirada. Es el último evangelio en ser redactado (al final del siglo I). Es sorprendente la combinación de profundas reflexiones teológicas con precisos datos históricos.
En el evangelio según S. Juan está dicho claramente para qué se cuentan los hechos de Jesús, incluyendo las señales admirables, los milagros: para que creamos que ese pueblerino, carpintero, predicador itinerante, que no pasó por las escuelas rabínicas, es el Hijo de Dios.
Hay una íntima relación entre las autoidentificaciones de Jesús, con los famosos 'Yo soy' y sus milagros: en este caso podemos ver el hecho de la multiplicación de los panes, en el comienzo de este capítulo, sexto, y su correspondiente 'Yo soy el Pan de vida'. Jesús ha dicho a los maestros de la Ley: ustedes escudriñan las escrituras queriendo encontrar en ellas vida, pero no las entienden porque no creen en mí. Si queremos comprender las escrituras, el cosmos y la historia, la realidad toda, incluyendo al Dios Creador, debemos creer en Jesús de Nazaret. La fe busca entender y el entendimiento busca creer, dijo el genial africano, Agustín de Tagaste y de Hipona. Es desde la entrega confiada a ese amigo fiel (Ben Sirac, 6) que podemos entender, a pesar de que mientras vivimos en este mundo vemos todo como en un espejo y oscuramente, citando a S. Pablo.
Jesús se compadece del que sufre, siente las necesidades de quienes le rodean, aprovecha los recursos disponibles, aunque parezcan risibles, multiplica esos recursos y da de comer a una multitud. No sólo predica la buena noticia, sino que se hace buena noticia para quienes le rodean.
Es obvia la relación entre el 'Yo soy el Pan de vida', el gesto de la multiplicación de los panes y el sacramento de la eucaristía. Nuestro obispo, del Vicariato del Caroní, dice que no se puede hablar entre los pemones de la eucaristía sin hacer referencia a los 'tumá', las espontáneas comidas comunitarias de los caribes de la Gran Sabana, experiencias de reciprocidad y gratuidad. El banquete es hecho con los aportes de muchas personas y todos tenemos derecho a tomar parte en él. Así la comunidad hace el banquete y el banquete ayuda afortalecer los lazos comunitarios. Pura teología de la koinonía, comunión de bienes y comunión de los santos.

miércoles, 22 de julio de 2009

educación en la dolida patria

Sigo disfrutando de unos días vacacionales en Machiques, Perijá, Zulia. Tiempo para compartir con familiares y amigos. Ayer en la tarde fui a jugar basket, con Ramón León, al módulo, como es nombrado el polideportivo ubicado cerca del colegio S. Pablo. Esta mañana los alumnos de dicho colegio celebraron una misa. Mañana tendrán la graduación de los nuevos bachilleres.
Hace treinta años salí de esa institución educativa, donde los hermanos maristas y los otros profesores, lograron crear un espacio formativo con calidad académica y pertinencias afectiva y social. Todas esas áreas están muy mal en el sistema educativo en general. Unas perlas: un grupo de enfermeras graduadas de TSU en la UNEFA, aldea de Sta. Elena, no sabían 'tanto por ciento'; un bachiller que afirma que el patriarca Abraham es moderno (le contesté que buscara su nombre en la guía telefónica...ja); la luna es un planeta, porque tiene masa encefálica; países del norte africano: Italia... Conozco un texto hecho en España, Antología del disparate. Sería interesante que un grupo de profesores venezolanos haga algo similar. Y todavía no he tenido ocasión de sondear a egresados de misión Ribas. Si seguimos así no habrá como revertir lo señalado por el jesuita Luis Ugalde, rector de la Universidad Católica Andrés Bello: este es un país de analfabetas funcionales (bachilleres, universitarios y profesionales que no saben interpretar textos y redactarlos).
El presidente acaba de urgir a la Asamblea nacional para la aprobación de la nueva Ley de educación, que muchas voces señalan como poco discutida y cargada de ideología, es decir de un batiburrillo que llaman socialismo del siglo XXI, un chorro de palabras que pretende esconder la gigante ineficiencia, tal vez igualada por la galopante corrupción, en la cual el poliministro de ojos bonitos parece ser el más voraz.